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El Mundial y el dólar soja: hora de respirar y pensar en el próximo desafío

El tránsito de la Selección Argentina por Qatar es una muestra más de que la ilusión es lo último que se pierde. Sobre todo para un país acostumbrado a que el deporte, y el fútbol en particular, le proporcione un espacio de entretenimiento que ayude a despejar la mente, al menos por un par de horas, de las crisis socioeconómicas que ha atravesado a lo largo de su historia. Y esta ocasión no es la excepción.

Al igual que el seleccionado en el Mundial, el Gobierno respira hoy con el dólar soja pero sabe que no tiene el futuro asegurado. La experiencia del pasado reciente revela la importancia de planificar a conciencia los próximos pasos para no padecer la resaca posterior al logro obtenido.

El BCRA volvió a comprar dólares, pero a menor ritmo y noviembre cerró con fuerte rojo

El primer capítulo del tipo de cambio diferencial para el agro alcanzó hace apenas un par de meses el objetivo de acelerar la liquidación de exportaciones del campo, de manera de reforzar las reservas del Banco Central con 5000 millones de dólares que contribuyeron a cumplir la meta pautada con el Fondo Monetario Internacional

Pero apenas cayó su vigencia, las ventas del cereal se frenaron y la autoridad monetaria volvió a tener un saldo negativo en las ruedas cambiarias, lo que reprodujo el problema inicial. Con el agravante de la fuerte emisión de pesos que requirió su aplicación, hecho que explica en parte que la inflación se mantuviera por encima del 6% mensual, pese al enfriamiento que experimentó la economía.

Sin embargo, aquella revisión del FMI se superó y ante la nueva dificultad para cumplir con las metas previstas para este año en el acuerdo de facilidades extendidas, se activó esta semana la segunda parte del dólar soja. El objetivo es llegar al 2023 con déficit fiscal que no supere el 2,5% del PBI y que la emisión monetaria no supere el 0,9%. Pero, sobre todo, que haya u$s 4800 millones en las reservas.

Alcanzar la meta anual sería un logro para un 2022 tan inestable y complejo como el que atravesó el país. Pero es necesario tener en claro que a la lluvia de dólares que el Gobierno espera hoy del campo, le sobrevendrá la sequía veraniega, en la que las divisas del agro serán más escasas que lo habitual, por la aceleración de exportaciones actual y el duro impacto de la escasez hídrica que afecta a la zona núcleo. Por lo que el Gobierno deberá estar preparado para afrontar un desafío cada vez más complicado.

En los primeros dos días de la semana, el BCRA compró u$s 314 millones. En la última rueda, solo u$s 24 millones y la emisión ya superó los 90.000 millones de pesos.

Alerta por sequía y "ola de calor": vuelven a bajar las perspectivas de ingreso de dólares

Por eso, para la Casa Rosada es momento de respirar y aprovechar el buen clima que genera el Mundial pero no olvidarse del desafío más grande: la inflación y la pobreza. Para celebrar, mejor mirar a Lionel Messi, y mantener la ilusión albiceleste.

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