¿Drama total o alivio cercano? La inflación en Estados Unidos quizá se esté desacelerando

El CPI headline (inflación minorista de Estados Unidos que incluye todos los componentes incluso energía y alimentos) arrojó para marzo una inflación anual acumulada de 8.50% y el CPI núcleo (inflación neta de alimentos y energía) arrojó para marzo una inflación anual acumulada de 6.50%, muy en línea con expectativas de mercado

Un aspecto por destacar es que la inflación núcleo se desaceleró respecto al mes anterior y ya van dos meses con esta dinámica descendente. El principal componente de los últimos saltos de la inflación núcleo para Estados Unidos fueron los autos usados y los mismos han exhibido tasa negativa de crecimiento en marzo y febrero, o sea, deflación

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Difícil identificar todavía si lo que observamos en el CPI núcleo de marzo es el inicio de una tendencia decreciente y sostenida. Habrá que esperar para convalidar, pero las señales dentro de un entorno de máximo pesimismo son aceptablemente alentadoras.

A la luz de una tasa de 30 años que días atrás quebró máximos interanuales, esta realidad potencial plantea una pregunta obligada: ¿estará Wall Street anticipando una restricción monetaria exagerada tanto en la parte corta como larga del curva a la luz de una inflación que se podría desacelerar en un futuro cercano? 

Convengamos que los mercados siempre hacen sobrerreacciones. Y así como en algún momento de la crisis COVID Wall Street se animó a operar una tragedia interminable, quizá ahora estemos con un mercado que anticipa una inflación mucho más resiliente a lo que efectivamente podría ocurrir. El tiempo dirá si lo que hoy vemos en materia de tasas de interés es otro ejemplo más de sobrerreacción global.

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El principal foco para Wall Street por el momento es cuánta restricción monetaria deberá ejecutar la Fed a la luz de una inflación que se presenta como muy resiliente, lo cual ha puesto a toda la curva bajo severa presión con una tasa de 30 años mostrando subas intersemanales muy marcadas, lo cual probablemente sea una enorme exageración de cara al cierre del 2022; y una parte corta que anticipa una tasa de referencia cercana a 3,50% para fines de 2023, lo cual también podría ser muy exagerado. 

Todo el descuento de la curva de tasas mostrará probablemente fuertes cambios de acuerdo a cómo vayan saliendo los datos de inflación futura. Hoy por hoy, el nivel de pesimismo para el équity estadounidense en general es muy marcado, por lo que nos hace pensar si no hay ya demasiada tragedia en precios, especialmente en tecnológicas.

Si efectivamente estamos viendo el máximo de inflación núcleo o si estamos cerca de él, es altamente probable que el mercado recalcule y se torne menos agresivo en el sendero esperado de política monetaria. Pero para saberlo habrá que esperar meses de datos inflacionarios que apunten en dicha dirección

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Bien podríamos estar ante una situación de sobrerreacción en toda la curva, corta y larga. Lo cierto es que desde los comentarios de Brainard (vicepresidente de la Fed) apuntando a un achicamiento de balance mucho más agresivo al esperado, la curva de tasas exhibió un fuerte steepening (empinamiento) revirtiendo la inversión que observamos durante marzo. 

No hay mucho para concluir, la volatilidad en el mercado de tasas largas es potencialmente altísima y Wall Street está dispuesta a operar cualquier escenario posible. Todo esto no se calmará al menos hasta el segundo semestre del año, el cual podría ser mucho más positivo dado que probablemente enfrentemos una inflación en baja considerable en algún momento del 2022. 

Recuerden algo muy básico, pero sumamente relevante: para que afloje la inflación los precios solo tienen que dejar de subir y no parecería que estemos muy lejos de dicho evento, especialmente en la porción de inflación núcleo, la métrica que sigue la Fed para articular su política monetaria.

La locura del mercado global es entendible por una sencilla razón: todas las tasas de descuento con las que se calculan los valores presentes de los activos del mundo entero están directamente influenciadas por lo que le ocurra a la curva de tasas de Estados Unidos. 

En tanto y en cuanto esta curva siga mostrando los niveles de locura y volatilidad actuales veremos a un mercado de équity global con alto nivel de esquizofrenia. Esto se calmará solo cuando el mercado comience a convencerse de que la inflación empieza a ser doblegada por la Fed y para eso falta todavía un par de meses. ¿Cuánta anticipación hará Wall Street a dicho evento?

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