
William Shakespeare, nacido en 1564 y fallecido en 1616, es considerado uno de los dramaturgos más influyentes de la historia. Sin embargo, su autoría sobre obras icónicas como Romeo y Julieta sigue siendo objeto de debate entre investigadores y críticos literarios.
La pregunta “¿Quién puede decir con absoluta certeza que Shakespeare escribió Romeo y Julieta?” continúa sin una respuesta definitiva. Esta incertidumbre alimenta teorías que sugieren la existencia de un autor fantasma o incluso un colectivo de escritores detrás de su producción.

El reconocimiento histórico de Shakespeare como autor aún no desaparece Desde el siglo XIX, varios estudios cuestionan la autenticidad de su obra, basándose en inconsistencias documentales y similitudes estilísticas con otros escritores de la época.
Estas teorías se han consolidado en investigaciones académicas que analizan la estructura narrativa, el vocabulario y las referencias culturales presentes en sus textos, comparándolos con obras de contemporáneos como Francis Bacon y Christopher Marlowe.
La teoría que afirma que Romeo y Julieta no fue escrita por Shakespeare, sino por varios autores
La primera hipótesis formal que cuestionó la autoría de Shakespeare surgió en 1848, cuando Joseph C. Hart publicó un estudio en el que proponía que las obras atribuidas al dramaturgo inglés eran producto de un grupo de intelectuales.
Según Hart, este colectivo de autores habría estado encabezado por Sir Francis Bacon, filósofo y político británico, quien habría utilizado la figura de Shakespeare como fachada para difundir ideas filosóficas y políticas sin exponerse públicamente.

Esta teoría se apoya en la ausencia de manuscritos originales firmados por Shakespeare y en la falta de registros que confirmen su formación académica, lo que genera dudas sobre su capacidad para producir textos con referencias tan eruditas.
Investigaciones posteriores han reforzado esta hipótesis, señalando que la complejidad lingüística y la diversidad temática de las obras podrían ser indicios de una autoría compartida, más que de un único escritor.
Christopher Marlowe y la hipótesis del autor oculto de Romeo y Julieta
Otra teoría ampliamente difundida sostiene que el verdadero autor fue Christopher Marlowe, dramaturgo contemporáneo de Shakespeare y creador de Doctor Faustus. Según esta hipótesis, Marlowe no murió en 1593 como se cree, sino que fingió su muerte para continuar escribiendo bajo anonimato.
Los defensores de esta idea argumentan que las primeras obras atribuidas a Shakespeare presentan similitudes estilísticas con los textos de Marlowe, tanto en el uso del verso como en la construcción de personajes y conflictos.

Estudios comparativos realizados por especialistas en literatura renacentista identificaron coincidencias en la métrica y en la estructura dramática, lo que mantiene vigente la discusión sobre la posible autoría de Marlowe.
Aunque no existen pruebas concluyentes, esta hipótesis sigue siendo una de las más aceptadas entre quienes cuestionan la figura de Shakespeare como único creador de sus obras.
La historia de Romeo y Julieta no la inventó Shakespeare
Más allá de la controversia sobre la autoría, Romeo y Julieta no fue una invención original de Shakespeare. La trama de los jóvenes amantes enfrentados por la rivalidad entre sus familias circulaba en Italia siglos antes de la versión inglesa.
Existen antecedentes en relatos como el de Mariotto y Gianozza, y en la historia de Giulietta y Romeo, que inspiraron adaptaciones previas. Incluso, los nombres Montesco y Capuleto aparecen por primera vez en la Divina Comedia de Dante Alighieri.
La versión más cercana al texto que conocemos hoy fue escrita por Matteo Bandello en el siglo XVI, y posteriormente adaptada por Arthur Brooke en un poema inglés, que sirvió como base para la obra de Shakespeare.
Este contexto histórico demuestra que la historia de Romeo y Julieta es el resultado de una tradición literaria que se consolidó en Europa antes de la intervención del dramaturgo inglés.
Shakespeare y el impacto cultural de Romeo y Julieta en el mundo
A pesar de las dudas sobre su autoría, Romeo y Julieta se convirtió en una de las obras más influyentes de la literatura universal. Ambientada en Verona, Italia, narra el amor prohibido entre dos jóvenes pertenecientes a familias enfrentadas, los Montesco y los Capuleto.

La obra ha sido adaptada en innumerables ocasiones en teatro, cine y televisión, lo que confirma su vigencia cultural. Desde versiones clásicas hasta reinterpretaciones modernas, la historia continúa inspirando producciones en todo el mundo.
El texto plantea temas universales como el amor, el destino y el conflicto entre generaciones. Además, incluye algunos de los versos más célebres de la literatura inglesa, convertidos en símbolos del romanticismo.
Hoy, miles de turistas visitan la “Casa de Julieta” en Verona, un espacio ficticio que se transformó en atractivo turístico gracias al poder simbólico de esta historia, independientemente de quién haya sido su verdadero autor.


















