Conocé a la científica argentina que lidera un lab en Stanford

Conocé a la científica argentina que lidera un lab en Stanford

Luego de su proyecto Un órgano en un chip (en el que replica el funcionamiento del tejido humano para testear la toxicidad de nuevos medicamentos sin animales), ahora encara un nuevo desafío: liderar un equipo que diseña dispositivos biodegradables para intervenciones otorrinolaringológicas.

La investigadora argentina Solange Massa tiene 33 años, se recibió de médica en la Universidad Austral y comenzó su doctorado en Biomedicina en la Universidad de los Andes, en Chile. Luego continuó su carrera en los Estados Unidos: en un laboratorio de la División de Ciencia y Tecnología de la Salud de la Universidad de Harvard y en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Allí, tuvo una idea que la distinguió en el panorama de la ciencia mundial: creó un chip que replica el funcionamiento del hígado humano –también lo hizo con el corazón y un hígado vascularizado– para ensayar la toxicidad de nuevos medicamentos de forma más rápida, efectiva y sin la necesidad de utilizar animales para el testeo.

Ese proyecto le permitió ser una de los ganadores del certamen Innovadores Menores de 35 Argentina y Uruguay en 2016 que organizó el MIT Technology Review en español. Ese desarrollo forma parte del trabajo realizado por la joven durante su estancia en el laboratorio del profesor Ali Khademhosseini –ganador de la edición global de Innovadores Menores de 35 en 2007– como parte de su doctorado en Biomedicina. En la industria farmacéutica es frecuente el uso de animales de prueba para examinar los efectos adversos de una droga, pero “el modelo animal es muchas veces inapropiado o poco eficiente y genera grandes problemas cuando se llega a la fase clínica en humanos”, explica en diálogo con Clase Ejecutiva.

Los órganos en un chip son creados mediante la utilización de células humanas y biomateriales para generar pequeños organoides artificiales que imitan las funciones de uno humano. “Como el corazón o hígado, son conectados mediante vasos sanguíneos artificiales que transportan un sustituto similar a la sangre. Este sistema luego es puesto a prueba con el uso de distintas dosis de drogas para predecir el efecto tóxico que tendrá en el ser humano”, explica con vocación docente y divulgadora.

Luego que la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, por sus siglas en inglés) hiciera pública su intención de probar este avance, los órganos en un chip empezaron a ser implementados. “Eso significa que se están empezando a utilizar como plataforma de prueba de nuevas drogas”, precisa la científica, y  revela que en un futuro cercano esos chips podrían ser personalizados para ver cómo cada persona reacciona a un determinado fármaco, lo cual ayudaría a tener predicciones más precisas.

Massa fue una de las oradoras de la última edición de TEDxRíodelaPlata. Durante su presentación, utilizó una frase que sacudió a toda la audiencia: “Me dedico a imprimir humanos”. Y describió: “Imprimo tejido humano. Para eso uso una bioprinter, una impresora 3D de tejidos humanos”. Para lograrlo, comenzó por ‘copiar’ ínfimas partes del ser humano. “Somos hidrogeles, que es como una gelatina. Estamos hechos en un 70 por ciento de agua y un 30 % de scaffold, que es lo que sostiene toda esa agua y le da estructura. Entonces, para replicar humanos trabajamos con biomateriales y células humanas. Compuestos como el colágeno y el alginato de las algas marrones nos dan el andamiaje para replicar hidrogeles, y eso sirve para probar drogas”, afirmó. Massa también reveló que la industria farmacéutica tarda entre 11 y 15 años para lanzar un producto al mercado, con un costo que promedia los u$s 2.600 millones, de allí la necesidad de modificar el protocolo de prueba de un nuevo fármaco.

Cambio de hábito

Entre 2013 y 2015 Massa estuvo abocada al desarrollo de Órganos en un chip. Cuando creyó que el proyecto ya tenía su autonomía, se embarcó en la posibilidad de hacer genética personalizada en América latina a través de una start up. En eso estaba cuando la Universidad de Stanford la convocó para conformar y liderar un equipo de trabajo enfocado en el desarrollo de dispositivos médicos biodegradables para otorrinolaringología.

En esa institución académica, un centro de innovación la contrató hasta 2019 para buscar una solución a partir de sus descubrimientos y experiencia previa: reemplazar las prótesis metálicas o de plásticos que se utilizan para los oídos y la garganta por dispositivos biodegradables. “Durante el último año de Medicina estaba viendo cómo usaban un fórceps y me pregunté porqué seguíamos usando herramientas que, si bien son útiles, parecían salidas de un libro medieval. Fue en ese momento que decidí hacer un doctorado para abocarme a la investigación y crear herramientas que pudieran colaborar a la innovación en el campo de la Medicina”, describe Massa. 

El sistema científico estadounidense es netamente competitivo porque todos los investigadores, en definitiva, se pelean por un bien escaso: la financiación. “Como mujer nunca encontré dificultades y hasta he tenido experiencias laborales muy positivas. Sí creo que las mujeres, a nivel mundial, tenemos que empezar a ocupar puestos altos, clave y estratégicos para tomar decisiones en ciencia y la salud, donde somos minoría”.

Según las estadísticas, las mujeres sólo ocupan un 24 % de los trabajos en STEM (The Academic Disciplines of Science, Technology, Engineering and Mathematics) en los Estados Unidos. “Es importante no generar diferencias de género a la hora de educarnos en las ciencias. Deberíamos siempre promover al más capaz, sin distinción de  género”, concluye Massa.

Radicada desde 2014 en la Costa Oeste, donde fue madre, si pudiera elegir Massa confiesa que le encantaría hacer una combinación de carrera académica, docencia en una universidad y generación de emprendimientos para sus alumnos a partir del ecosistema que está definido en Sillicon Valley, a pocos kilómetros de Stanford.  Todo, en base a su convicción: “En lo personal, no creo en los horarios sino en la productividad, que es en definitiva la que me va a garantizar resultados, junto al conocimiento, la tenacidad y el esfuerzo”.

Comentarios3
Carolina Ragazzon
Carolina Ragazzon 04/05/2018 11:17:16

Investiguen las publicaciones y papers de Patricia Ragazzon en el Reino Unido. Hay muchos más en el extranjero haciendo y MUCHO que acá NO se les permitió.

Agustin Antonio Colatarci
Agustin Antonio Colatarci 01/03/2018 10:53:19

BUEN DÍA, ES UN ORGULLO TENER UNA ARGENTINA TAN CAPAZ, DEBEMOS INVERTIR EN TECNOLOGIA MUCHO MAS PARA QUE LAS PERSONAS COMO ELLAS NO SE VAYAN DEL PAÍS. SANCIONAR A LOS CORRUPTOS QUE REINTEGREN EL DINERO, INMUEBLES, ETC.