Historias de marcas

La historia detrás de la librería argentina más linda del mundo: la fundó un español

El Ateneo cumplió 110 años desde su creación en la Ciudad de Buenos Aires. Hoy forma parte de un grupo que opera más de 50 librerías.

En avenida Santa Fe al 1800 se erige un templo. Un espacio de 2000m2 que cautiva a locales y extranjeros, quienes recorren sus pasillos poblados de libros, películas y vinilos. Es considerada la librería más grande de la región y The Guardian y National Geographic la catalogaron como una de las más lindas del mundo. El Ateneo es una de las marcas más reconocidas dentro del universo librero argentino y, si bien se la reconoce por su local Grand Splendid, su historia comenzó hace más de 110 años.

El logroñés Pedro García llegó a la Argentina luego de que su hermano mayor, quien había arribado al país una década antes, le ofreciera rearmar la familia de este lado del Atlántico. En septiembre de 1912 abrió su librería en la calle Victoria (hoy conocida como Hipólito Yrigoyen). Pero no solo vendía libros, sino que también los producía y se enfocó en un nicho en particular: la medicina.

Imagen original del local de El Ateneo sobre Florida 371. El segundo espacio que ocupó la librería y editorial.

García indagaba sobre qué libros eran imprescindibles para esa especialidad y trataba de conseguirlos. Él viajaba a Europa, en particular a Francia, a buscar aquellos textos difíciles. Al principio los ofrecía en su lengua original, aunque luego empezó a traducirlos. Así la medicina se convirtió en el punto fuerte de su catálogo y su librería se convirtió en lugar de consulta del gremio de la salud.

El nombre del emprendimiento se cree que está inspirado en "El Ateneo de Madrid". Esta institución, fundada en 1835 en Madrid, organizaba actividades destinadas a difundir las ciencias y las letras.

Pionero en el negocio

Para 1922 la librería de García ya contaba con más de 2000 libros a disposición. A su vez, El Ateneo dispuso cuentes corrientes para que los clientes pudieran llevarse libros sin tener que pagarlos en el momento y creó un catálogo para que los lectores del interior del país tuvieran acceso a este material por correo.

Pedro García, fundador de El Ateneo

De su local original se muda a la calle Florida al 371 en 1917. Ahí se mantuvo hasta 1938 que se mudó unos pocos metros a un edificio en Florida al 340, el cual era propiedad del empresario austríaco Max Glücksmann, quien también era dueño de la sala Grand Splendid. En ese momento El Ateneo ya había comenzado su expansión con una segunda sucursal sobre Córdoba, frente a la Facultad de medicina.

La compañía instaló otras prácticas que luego se replicaron dentro de la industria. Por caso, implantó las mesas de novedades para que los clientes encontraran rápidamente nuevos títulos, en lugar de recorrer los pasillos. Y también sumaron un café dentro de los locales para convertirlos en un espacio de reunión.

Adquisición

Pedro García le pasó el mando a la segunda generación y luego quedó en manos de Jorge Telemendía, pariente político de los fundadores. A mediados de 1998 El Ateneo fue adquirido por Yenny SA por una cifra cercana a los u$s 14 millones, según una publicación de Clarín de aquella época.

La cadena Yenny había sido fundada por Edgardo Skidelsky en los 60 y en enero de 1998 la familia Grüneisen, exdueños de la petrolera Astra y con participación en la editorial Emecé, se había quedado con un 70% (después compraron la totalidad). La puja por El Ateneo no fue sencilla porque compitieron con el grupo español Z y el fondo de inversión Darby.

El proyecto Grand Splendid

Con los nuevos dueños, la compañía emprendió su expansión por fuera de Buenos Aires y hacia otros verticales. Ese mismo año lanzó al tienda online Tematika.com. En el 2000 abrió sucursales en Córdoba, Rosario y Tucumán. Sin embargo, su proyecto más importante fue el Grand Splendid.

El edificio había sido inaugurado en 1919, primero como un teatro y luego funcionó como un cine. El grupo ILHSA (Inversora Librera Holding SA), que nucleaba las inversiones de los Grüneisen, firmó un contrato a mediados del 2000 y seis meses, en diciembre, inauguró su librería. La misma alberga más de 200.000 títulos, 10.000 películas y 25.000 CD's y vinilos.

El local Grand Splendid de El Ateneo es el más emblemático con 2000 m2 de libros, películas y vinilos.

Otros proyectos de la firma no funcionaron del otro. Por caso, en 2003 invirtieron $ 10 millones para crear Dromo, una cadena de venta de DVDs y compact disc que le compitiera a Musimundo y Tower Records. La proyección era contar con 15 locales en dos años, no obstante en 2007 decidieron cerrarla para enfocarse en los libros.

Hoy la familia Grüneisen todavía forma parte del directorio del grupo ILHSA, que es el principal jugador de la industria en el país. En total, según su sitio web, tiene 52 sucursales con presencia en CABA, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Neuquén, Chubut, Salta, Jujuy, Tucumán, Chaco, Corrientes y Entre Ríos.

Tags relacionados

Noticias del día

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios