Club Med celebró 75 años de historia y, en ese marco, Pablo Godoy, VP Managing Director para Sudamérica, repasó cómo la empresa incorporó tecnología y sostenibilidad en su modelo de negocio. Godoy detalló cuál es el rol de la inteligencia artificial, el valor del componente humano y el compromiso con el turismo responsable.
“Hace 75 años, cuando ibas a buscar una bebida al bar, te daban un collar con una cierta cantidad de pelotitas y entregabas una de esas pelotas por una bebida. Ese fue el principio. Hoy eso evolucionó: nuestros brazaletes abren las habitaciones, generan consumos, ya no hay nada que cambiar”, resumió el ejecutivo.
La transformación tecnológica, dijo, es central para la compañía. “La tecnología avanzó muchísimo y la inteligencia artificial fue claramente ese caso. Es una fuente de eficiencia en toda la cadena de valor que lo que intenta es que la interacción humana, que es lo que los clientes vienen a buscar, sea más humana”.
Según el ejecutivo, la inteligencia artificial tiene un rol clave tanto “tras bastidores” como en la experiencia visible al huésped. “Siempre estamos discutiendo y tratando de encontrar el punto exacto en donde la IA no nos reemplace pero nos potencie”, aseguró. El debate sobre la automatización no es teórico: “Hay discusiones de si deberíamos tener algún recepcionista robot. Ya llegamos a esa conclusión; pero, por ejemplo, la IA te puede ayudar a encontrar un compañero de tenis. Es superinteresante lo que está sucediendo y es incipiente, porque no sabemos todavía a dónde nos va a llevar”.
Más eficiencia
El impacto de la inteligencia artificial no se limita, sin embargo, a la operatividad interna ni a la experiencia de los huéspedes. “La IA también nos está permitiendo llegar en nuestra comunicación a nuestros clientes de forma mucho más personalizada. Nos permite ser más eficientes en el uso de nuestros presupuestos”, señaló Godoy. Según el ejecutivo, la automatización de tareas libera recursos para lo esencial: “La IA nos está ayudando a que las tareas sean más eficientes, rápidas y nos liberen más tiempo para hacer las cosas que son absolutamente irremplazables para los humanos”.
Entre los valores fundacionales de Club Med se destaca el compromiso con el turismo responsable. “Es uno de nuestros pilares hace más de 40 años. Lo llamamos happy to care, que no solamente indica que estamos felices de ocuparnos del medioambiente, sino que también estamos felices de ocuparnos de las personas”. La visión de Club Med sobre la responsabilidad social empresarial va más allá de la ecología: “El ERSE lo vemos un poco más amplio: el medioambiente y las personas. Es un ejercicio que para nosotros no es nuevo, siempre decimos que ingresamos a los destinos en lugares únicos; por nuestra característica de pioneros llegamos a los lugares antes que los demás”.
El ejemplo reciente de Miches, en República Dominicana, ilustra esa política. “Fuimos la primera cadena en Punta Cana y ahora la primera también en Miches, República Dominicana, donde seis o siete años después empezaron a seguirnos nuestros competidores”, destacó.
Cuidado ambiental
Esa condición de pioneros lleva aparejada una responsabilidad: “Claramente que si no cuidamos nuestro ambiente, que es nuestro activo, ponemos en riesgo nuestro negocio. Y aparte, los clientes del futuro empiezan a cuestionar cada vez más a las empresas sobre cómo abordan los temas de medioambiente y en el futuro creemos que solo van a elegir a aquellas empresas que traten de forma responsable”.
La estrategia de sostenibilidad incluye decisiones concretas. “Entre otras cosas, tenemos energía solar que alimenta nuestras village; el 60% del impacto de carbono de un hotel se genera en los 2 o 3 años que el hotel se construye. Suponiendo que un hotel tiene una vida media de 30 años, lo que se hace en los primeros dos años de construcción, impacta el 60% de todo el carbono que va a generar en esos 30 años de vida”, detalló Godoy.
La vigilancia sobre esas políticas es constante. “Después hay miles de empresas que certifican y nos certifican la operación, que lo hacemos todos los años”, agrega Godoy.
El caso de Argentina, según Godoy, merece un capítulo especial: “En un año electoral, como fue 2023, el consumidor de alto poder adquisitivo estaba al tanto que la situación macro iba a variar y que la cotización del dólar iba a cambiar. Fue una explosión de ventas porque las condiciones iban a cambiar. Entonces también fue una explosión. Fueron las ventas del miedo, del terror”.










