Un ejemplo a seguir

Paraguay, la joya logística del Mercosur

Desde su situación mediterránea, el país supo posicionarse de manera privilegiada dentro del bloque regional. Cuál es el secreto para tener la tercera flota de barcazas más importante del mundo.

 Belén Delvalle (*)

A causa de su enclave mediterráneo, el transporte y la logística adquieren un valor fundamental en el Paraguay porque de ellos depende la competitividad de sus exportaciones y la eficiencia de sus procesos de importación.

A primera vista, puede decirse que, al tratarse de un país sin litoral marítimo propio, se origina una desventaja competitiva, por cuanto necesita de los tránsitos terrestres y de las operaciones de transbordo fluvio marítimo en los países vecinos.

No obstante, Paraguay supo ganar fuerzas desde esta aparente debilidad para convertirse en una verdadera potencia logística del Mercosur.

En lugar de ver el vaso medio vacío, lo vio medio lleno. Es cierto que es mediterráneo, pero es aún más cierto que está rodeado de importantes ríos como el Paraguay y el Paraná, que desembocan en la Cuenca del Río de la Plata y en el Océano Atlántico. Además, se encuentra a un poco más de 1.000 kilómetros de la salida más próxima al mar, equidistante de los países de la región, lo cual favorece los negocios y el comercio internacional.

Los números saltan a la vista: Paraguay pasó de transportar 700.000 toneladas a fines de la década del 80 a 23 millones de toneladas actualmente. Para ello, cuenta con una flota de más de 3.000 embarcaciones y aproximadamente 400 remolcadores que sirven a Paraguay y a toda la región, empezando en Corumbá (Brasil), abarcando los puertos del canal Tamengo, en Bolivia, hasta el Río de la Plata, en Argentina. Esto genera empleos para un poco más de 5.000 personas de manera directa y unos 25.000 de forma indirecta.

Asimismo, esta flota fluvial es la tercera más grande del mundo, por detrás de EE.UU. y China, y es operada por 25 empresas navieras de capital extranjero o mixto y 8 empresas de capital totalmente paraguayo.

Se estima que, para el año 2030, la cantidad de toneladas transportadas se incrementará a 50 millones.

No es casual entonces que la flota paraguaya hoy opere prácticamente el 94% de todo el comercio fluvial desde Corumbá, al Río de la Plata.

En una suerte de círculo virtuoso, cuando la marina mercante paraguaya comenzó a potenciarse también lo hizo la agricultura y a través de eso, dieron inicio las grandes inversiones en puertos.

Con un desembolso privado que supera los u$s 2.500 millones, Paraguay supo armar un conglomerado portuario que hoy alcanza las 50 terminales, 42 de las cuales son privadas, y que, en conjunto, ofrecen servicios a todos los tipos de carga.

El sector privado naviero en los 90 no pidió nada al Gobierno, solo reglas de juego claras que a partir de la reforma tributaria de 92 y la independencia del Banco Central otorgó la confianza del capital extranjero.

En este escenario, un hito fundamental fue la sanción de la Ley 419/1994 que estableció las condiciones y requisitos para el funcionamiento de los puertos privados. La tierra es privada, la infraestructura también y según el tipo de movimiento que tiene la terminal, el poder Ejecutivo establece los controles necesarios a través de Aduanas y la Prefectura General Naval.

Otro punto de gran importancia tiene que ver con las ventajas de todo tipo que ofrece este tipo de transporte. Para el traslado de cargas, la vía fluvial supera a las modalidades terrestres (vial y ferroviaria) y aérea. Requiere menor inversión y mantenimiento, consume menos energía, tiene una mayor capacidad de carga y ofrece precios más ventajosos para el transporte de larga distancia. Un solo tren de barcazas equivale a 1.080 vagones ferroviarios de 50 toneladas y a 1.928 camiones de 28 toneladas, lo que deja un saldo de 54.000 toneladas.

El gran secreto

"Es la economía, estúpido", fue una frase muy utilizada en la política norteamericana durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 contra George H. W. Bush (padre), que lo llevó a convertirse en presidente de los Estados Unidos.

En Paraguay podría utilizarse para explicar en parte este desarrollo logístico porque el país posee el régimen tributario y de beneficios fiscales más competitivo y simplificado de la región.

Los impuestos vigentes son:

Impuesto al Valor Agregado (IVA):10 % (21% en Argentina, 22% en Uruguay y 17% en Brasil).

Impuesto a la Renta Empresarial (IRE):10 % (30% en Argentina, 25% en Uruguay y 34% en Brasil).

Impuesto de Renta Personal (IRP):10 % (35% en Argentina, 36% en Uruguay y 28% en Brasil).

A esto se suma el Impuesto a los Dividendos y Utilidades (IDU): 8 % cuando el perceptor de los dividendos, utilidades o rendimientos sea una persona física, jurídica o entidad residente en el país; o 15 % cuando el perceptor de los dividendos, utilidades o rendimientos sea una persona física, jurídica o entidad no residente en el país, incluidos los obtenidos por la casa matriz del exterior.

Paraguay también ofrece otras ventajas al sector como facilidad para constituir una empresa, no hay restricciones para el flujo del dinero, tipo de cambio libre, etc.

Un punto a favor es la no conflictividad laboral y las rápidas acciones conjuntas entre los armadores junto con la Armada Nacional para capacitar a los marinos mercantes que hoy navegan la hidrovía. Prueba de ello es el bajo índice de acaecimientos en la vía navegable.

(*) Titular de Consultora en BDV Consulting, Presidenta - Fundación Valentía, especialista en temas marítimos, portuarios y logísticos. 

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