La telemedicina transformó el seguimiento de las enfermedades cardiológicas. Más allá de las consultas virtuales, los dispositivos implantables como marcapasos envían datos en tiempo real a la nube, emitiendo alertas ante la ocurrencia de eventos arrítmicos.
“Estos dispositivos nos permiten expandir la atención. Recibimos alertas remotas si se detecta una arritmia, evitando traslados innecesarios y optimizando recursos”, explicó Fernando Di Tommaso, jefe del Departamento de Electrofisiología y Arritmias de los hospitales Rivadavia y Español, durante el evento Health Innovators, organizado por El Cronista y la revista Apertura.
Asimismo, destacó el uso de inteligencia artificial en electrocardiogramas para predecir respuestas terapéuticas, y de smartwatches para detectar fibrilación auricular, causa de uno de cada cinco ACV.
En el quirófano, el mapeo 3D permite reconstruir el corazón para aplicar ablaciones de campo pulsado con precisión milimétrica. “Esta tecnología no daña estructuras vecinas y permite que el paciente vuelva a su casa al día siguiente”, concluyó el especialista.













