La investigación clínica se consolida como uno de los motores más dinámicos de la economía del conocimiento, actuando como un puente indispensable entre la ciencia y la llegada de tratamientos innovadores. La Argentina cuenta con una trayectoria de más de 25 años en este campo, respaldada por profesionales médicos altamente capacitados, instituciones con amplia experiencia y un marco regulatorio competitivo.
En el marco del evento Health Innovators, Diana Zubiri, Clinical Research Director de GCTO de MSD Argentina, repasó el panorama actual del sector, las ventajas operativas del país y los desafíos para continuar atrayendo proyectos de escala global.
“La investigación clínica nos permite generar conocimiento y traer innovación al país, además de representar una inversión muy significativa. La Argentina cuenta con un staff médico preparado y una entidad regulatoria como la Anmat que mantiene tiempos sumamente competitivos”, afirmó Zubiri.
Tiempos competitivos y desarrollo de moléculas
Uno de los avances más relevantes para el posicionamiento del país ha sido la optimización de los plazos de aprobación regulatoria. Mientras que hace dos décadas el inicio de un estudio podía demorar hasta un año, la actualización de las disposiciones de la Anmat ha reducido esos tiempos a entre cuatro y cinco meses, ubicando a la Argentina en el primer grupo de selección para estudios globales.
Esta eficiencia operativa permite que el país participe en el desarrollo de 29 de las 35 moléculas en investigación global que maneja la organización, además de contar con uno de los siete centros mundiales de procesamiento de datos científicos. Actualmente, el 69% de los protocolos locales están enfocados en oncología, acompañados por investigaciones en áreas cardio-metabólicas, enfermedades infecciosas, vacunas y neurociencia.
Desafíos logísticos e impacto en el sistema de salud
El desarrollo de cada ensayo implica una rigurosa metodología regulada por estándares éticos internacionales para garantizar la seguridad de los pacientes y la veracidad de los datos. En este esquema, la logística cumple un rol crítico para asegurar el envío en tiempo y forma de la medicación y la recepción de muestras biológicas en las casas matrices para su análisis.
Para potenciar aún más este ecosistema, Zubiri concluyó que el principal desafío consiste en ampliar la capacidad de los centros públicos de salud —que hoy representan una fracción menor respecto al 80% de participación de las instituciones privadas—, permitiendo que un número cada vez mayor de pacientes acceda a terapias de vanguardia en etapas tempranas.













