La internación pediátrica interrumpe la rutina y los juegos de los niños. En este escenario, la incorporación del arte en el hospital actúa como una herramienta terapéutica para reducir el estrés y acompañar la recuperación.

Andrés Kogan, pediatra y cofundador de Alegría Intensiva, reflexionó sobre los 18 años de Alegría Intensiva durante el evento Health Innovatores, organizado la semana pasada por El Cronista y la revista Apertura. “Los niños procesan lo que les sucede a través del juego. Nacimos para devolverles ese espacio con artistas profesionales formados en bioseguridad que trabajan semanalmente en las salas de hospital”, explicó el médico especialista.

La organización está presente en centros como el Hospital Garrahan, Elizalde y Gutiérrez, acompañando en internación, oncología, terapia intensiva y quirófanos.

“Acompañamos al niño en la inducción anestésica. Ver a los payasos antes de dormirse genera un sueño más tranquilo, reduce la ansiedad familiar y disminuye el uso de analgésicos”, destacó Kogan. Además, puso especial énfasis en la necesidad de poner las emociones del paciente en el centro.