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Después de concretar su desembarco en la Argentina, Kohler, la fabricante estadounidense de equipamiento premium para baños y cocinas, ya prepara la segunda etapa de su expansión en el país. La compañía buscará crecer en el interior y negocia acuerdos con distribuidores en cinco ciudades.

La empresa llegó este año al mercado local de la mano de Grupo Vasser, que invirtió u$s 4,5 millones para desarrollar la marca en la Argentina. Como parte de ese plan, acaba de inaugurar su primer Kohler Signature Store, un espacio de 560 metros cuadrados ubicado en Palermo.

Ahora, la compañía apunta a llegar a Córdoba, Rosario, Mendoza, Salta y Neuquén.

La intención es cerrar los primeros dos acuerdos antes de fin de año y avanzar con el resto durante 2027.

“El primer paso es poner una pata muy fuerte en Buenos Aires. El segundo, que ya estamos trabajando, es desarrollar todo el interior del país con entre cinco y seis dealers”, explicó Juan Manuel Iraola, fundador de Grupo Vasser.

El plan detrás de la llegada de Kohler

La apertura fue apenas una parte del proyecto. Grupo Vasser destinó entre el 30% y el 35% de los u$s 4,5 millones al showroom y concentró otra parte importante del desembolso en armar stock en la Argentina.

De esta manera, los productos que se exhiben en el local tienen disponibilidad para entrega en el país. También se incorporaron repuestos y una estructura de pre y posventa.

Según explicaron desde la empresa, poner en marcha toda la operación llevó dos años y medio.

“No se trata solamente de tener un showroom lindo. Hay que vender, hacer el seguimiento, instalar y brindar servicio al cliente”, explicó Laura Kohler, cuarta generación de la familia fundadora y miembro del directorio de la compañía, en diálogo con El Cronista. “Tenemos que asegurarnos de cumplir con lo que prometemos”, agregó.

El catálogo que comenzó a comercializarse en la Argentina incluye griferías, sanitarios, bachas y muebles para baños y cocinas. También llegaron los sanitarios inteligentes, una tecnología que la firma desarrolla desde hace más de 40 años y cuyos precios parten de alrededor de $ 3,2 millones y pueden alcanzar los $ 20 millones.

De fabricar arados a equipar hoteles de lujo

Antes de fabricar algunos de los sanitarios más top del mercado, Kohler se dedicaba a fabricar arados y herramientas para el campo.

La empresa nació en Wisconsin, Estados Unidos, en 1873, cuando John Michael Kohler, un inmigrante austríaco, compró junto a un socio una fundición.

Diez años después, el rumbo empezó a cambiar. Kohler recubrió con esmalte uno de los recipientes de hierro fundido que fabricaban y lo convirtió en su primer producto para baños.

“Mi bisabuelo tenía un recipiente con agua para que bebieran los caballos. Decidió ponerle cuatro patas y venderlo a los granjeros como una bañera”, contó Laura Kohler entre risas. Según recordó la ejecutiva, por aquella primera pieza recibieron 14 gallinas y una vaca.

Con los años, sumaron sanitarios, griferías, bachas y equipamiento para cocinas y extendió su presencia a distintos mercados del mundo. Más de 150 años después de su fundación, continúa siendo una compañía privada en manos de los descendientes de John Michael Kohler, quien dio origen a la que hoy es una de las 50 fortunas de Estados Unidos.

Actualmente está conducida por la cuarta generación: David Kohler es presidente y CEO, mientras que su hermana Laura integra el directorio.

El grupo también incursionó en la hotelería y el golf. Es propietario de The American Club, en Wisconsin, y de The Old Course Hotel, en St Andrews, Escocia, además de campos de golf.

“Aprendemos cómo quiere viajar la gente, cómo quiere pasar sus vacaciones y qué busca en un hotel. Después llevamos esos aprendizajes a nuestros equipos de diseño”, señaló Kohler.

En América Latina, México concentra su mayor presencia industrial, con siete plantas. También cuenta con producción de sanitarios en San Pablo, Brasil, desde donde abastece a otros mercados de la región.