La inteligencia artificial empezó a impactar de lleno en los procesos de las empresas y en la forma en que las personas aprenden, en un contexto en el que el acceso al conocimiento se amplía y la educación intenta adaptarse a un cambio que avanza más rápido que las estructuras tradicionales.
Natalia García, founder y CEO de Further Corporate, planteó que la educación históricamente fue más lenta para incorporar innovaciones. “Las nuevas tecnologías siempre fueron un apartado distinto en la educación y la manera en la que se fueron implementando en el tiempo en la medida que la gente empezó a crecer en ecosistemas digitalizados”, sostuvo la empresaria.
Un punto de quiebre en la educación
García marcó un punto de quiebre reciente. “Desde el año pasado a esta parte emergió un movimiento inmenso en lo que va transformando todos los procesos y dentro de ello ya está transformando la educación", afirmó.
“Lo que vivimos es la transformación de cómo empezar a trabajar incorporando la propia IA en nuestra organización, así como llevándola a cómo colaboramos con las organizaciones para que puedan aterrizar el uso de la IA en las nuevas formas de aprendizaje que están surgiendo", explicó.
Democratización del conocimiento
En paralelo, destacó el impacto en el acceso al conocimiento. “Lo que sucede ahora es que hay una democratización en el acceso a los saberes. Es mucho más fácil, más rápido", señaló. “Desde las herramientas cotidianas que las personas usan todos los días, podés tener una traducción en el instante y en tiempo real“, agregó.
Ese cambio también transformó el tipo de servicio que ofrecen las empresas. “La manera en la que se transformó el servicio que brinda la compañía no tiene que ver solo con una estructura de traducción, sino cómo, analíticamente, se lleva la comunicación para poder contar lo que hacés y trabajar con otras personas", planteó.
El rol del factor humano
Aun así, advirtió que la tecnología no reemplaza todo. “Hay un factor humano que es insorteable, porque la educación y el aprendizaje es algo que se da entre personas", afirmó.
En el plano operativo, la automatización avanzó con fuerza en el último tiempo. “Hoy todo lo que es el trabajo operativo se está automatizando con IA; tuvo una transformación contundente", explicó. “Es más sencilla la escalabilidad del acompañamiento a los alumnos; entonces se mejoró la experiencia del alumno a la hora de detectar cuáles son sus necesidades y cómo se puede hacer un seguimiento sobre matrículas muy grandes", añadió.
El desafío de redefinir qué es aprender
En ese contexto, puso el foco en la adopción interna como punto de partida. “La IA existe y convivimos con ella. El primer punto es adoptarlo uno internamente para poder entender también cómo son las representaciones en las distintas organizaciones", sostuvo. “A partir de esa base lo que se redefine es qué es aprender. Cuando sabés lo que es aprender, sabés lo que es evaluar", agregó.
Por último, planteó desafíos estructurales hacia adelante. “Hay políticas estructurales de fondo que tenemos que empezar a atender, sobre todo las generaciones emergentes que ya nacen en un contexto digitalizado en el cual tienen acceso directo a través del celular", señaló. “Todavía hay un camino por recorrer para ver cómo se va a posicionar la educación", concluyó.










