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Pampero, histórica marca nacional de indumentaria de trabajo, amplía su presencia en la Argentina y en la región. La firma, en manos de Gabo Nazar, dueño y fundador de Cardón, prevé la apertura de 30 tiendas este año bajo el sistema de franquicias.

La compañía viene de ajustar tanto su modelo de negocio como el plan de expansión tras la llegada de Javier Milei a la Rosada hace casi tres años. Previo a eso, Pampero fabricaba más del 90% de sus productos en el país con materias primas, en su mayoría, nacionales. Ahora, ese porcentaje se redujo y la firma importa cerca del 30% de su producción total.

En los últimos tres años ajustamos nuestro negocio en función de los cambios radicales que hubo en la macroeconomía. Básicamente, modificamos la estrategia, el plan de suministro y de crecimiento de la marca. Con la desregulación y la apertura comercial hemos migrado, en gran medida, a un esquema de abastecimiento de insumos y de materia prima, en muchos casos importados”, dijo Nazar a El Cronista.

Actualmente, Pampero tiene alrededor de 130 locales, a los que se sumarán unos 30 este año; y alrededor de 40 licenciatarios en la Argentina para producir e importar los más de 5000 productos que forman parte de su cartera. La expansión se realizará mediante el modelo de franquicias, que Nazar ya había utilizado con Cardón y con la marca de empanadas El Noble, de la que se desprendió en 2016. El monto de inversión mínimo es de u$s 150.000 por local.

“Tuvimos que ayudar a nuestros licenciatarios a reconvertirse. Hemos viajado con nuestros equipos de la casa matriz al exterior; puntualmente a Brasil, Perú, Paraguay y a Oriente, a mercados como China y Bangladesh, para fortalecer la red de suministro y hacerla más competitiva. Eso es lo que nos ha permitido sostener nuestro plan comercial de expansión y nuestro ritmo de crecimiento”, explicó.

Gabo Nazar
Crédito: Diego A. Rivas
Gabo Nazar Crédito: Diego A. Rivas DIEGO A. RIVAS

Si bien la mayoría de las aperturas están contempladas para la Argentina, la compañía también proyecta hacerlo en los mercados donde tiene presencia, como Paraguay y Uruguay. Además, dentro de los planes de la empresa, se encuentra la expansión a países vecinos como Bolivia y Chile, mercados que ya están bajo análisis. Hoy, Pampero cuenta con más de 4000 empleados, entre las franquicias, licenciatarios y casa matriz.

Teníamos graves problemas para lograr competitividad en los costos de los productos que se elaboraban localmente o los que se importaban bajo un esquema muy segmentado y arbitrariamente asignado. Con la desregulación logramos llevar dos años con una suba promedio que ha estado siempre por debajo de la inflación. En abril, por primera vez, empezamos a tener una variación de precio negativa, es decir que estamos en una deflación nominal”, dijo Nazar.

Si bien comentó que la retracción del consumo impactó en el negocio durante el último trimestre de 2025 y el primer trimestre de este año, a partir de abril la marca comenzó a sentir una leve mejoría. Señaló además que, a pesar de la caída del consumo, el año pasado Pampero creció 30% en volumen.

De Cardón a Pampero

Pampero pasó a manos de Nazar en diciembre de 2012, tras un proceso que se extendió durante más de tres años. La marca pertenecía entonces a la brasileña Camargo Correa, que había tomado control de Alpargatas en 2007. La histórica textil argentina venía de atravesar una fuerte crisis a fines de los ’90, que derivó en su concurso preventivo y en el ingreso de fondos acreedores para administrar la compañía.

La venta de Pampero se dio en el marco de exigencias regulatorias: Camargo Correa debía desprenderse de la marca porque también controlaba Ombú. El Grupo Cardón se quedó con el activo luego de imponerse en una licitación pública realizada a fines de 2010, aunque la operación recién se terminó de cerrar dos años después. El grupo desembolsó $ 30 millones por la marca y la propiedad industrial, incluida la matricería.