

Mauro Stendel pasó por Sin Manual en El Cronista Stream y se definió a sí mismo como un exmilitar, empresario y emprendedor. En primer término, detalló su derrotero en el ejército de Israel y cómo esto cambió su forma de ver la vida y lo atravesó como hombre de negocios.
Stendel recuerda su paso por el ejército israelí no como un trámite, sino como una escuela de vida. “Yo veía a James Bond y era un sueño para mí. Empecé a ver opciones y, a los 17 o 18 años, la mayoría evalúa a qué universidad ir, pero yo quería hacer esas cosas”, confesó al recordar su decisión de alistarse.
Esta instrucción no solo le dio temple, sino también una ética de trabajo implacable. Para Stendel, la clave del éxito —ya sea en un operativo encubierto o en el mundo corporativo— es el compromiso: “Para mí, la clave del éxito es saber trabajar en servicio y saber lo que es atender a alguien de buen humor o de mal humor, y dar todo de vos para que la otra persona se vaya con una sonrisa”.
Para el empresario, la diferencia entre quienes sueñan y quienes logran está en la capacidad de forzar una situación de la que no se pueda huir. “Lo primero que tenés que hacer es generar un punto de no retorno”, sentenció.
Según el empresario, la mayoría de la gente falla porque se guarda una “vía de escape”. Para él, el compromiso absoluto es el catalizador: “Cuando vas a una misión casi imposible de cumplir, el punto de no retorno es cuando te deja el helicóptero o el transporte. Cumplís la misión o morís. No hace falta que te mueras, pero tenés que dejar la carrera, divorciarte, mudarte de tu pueblo o irte a vivir a otro país. Es generar un punto en el cual es más fácil seguir que quedarte por vencido”.
Finalmente, se mostró crítico con el romanticismo que rodea al emprendimiento digital. “Hay algo muy importante que la gente menosprecia, que es el sweat equity (la equidad de transpiración). Todos los negocios están constituidos por capital, know-how y administración. Yo en mis primeros negocios puse la transpiración”.
Su mensaje para los jóvenes es un llamado a la realidad: “No hace falta empezar con plata, no hace falta saber cómo hacer millones. Lo que necesitás es entender que la única manera de escalar es cobrando por lo que hacés. El problema es que hoy el joven quiere plata ya, rápido, y nadie quiere el proceso. Pero, ¿sabés qué? La única manera de que de verdad yo pueda escalar esto es cobrándolo”.
Stendel concluyó con una lección que resume su camino: “El laburo es lo único que te va a asegurar ganar. Esforzate, estudiá y, si no vas a estudiar, estudiá de la calle. Pero avanzá, no te detengas”.

















