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La investigación clínica en Argentina ha experimentado un crecimiento sostenido durante el último cuarto de siglo, pasando de enfrentar fuertes prejuicios culturales a consolidarse como un polo de atracción de inversiones y desarrollo científico de excelencia. La agilización de los procesos regulatorios y la calidad de los profesionales médicos han posicionado al país entre los líderes de la región.

Laura Maffei, endocrinóloga y directora de Maffei Centro Médico e Investigación Clínica Aplicada, analizó la evolución del sector y los desafíos en la comunicación hacia la comunidad.

“Comenzamos hace más de 30 años en el área asistencial y hace 25 decidimos poner foco en la investigación clínica. En esa época luchábamos con muchísimos prejuicios sobre los ensayos. Hoy tenemos infinitas herramientas nuevas. Si pienso en mis inicios como residente, un paciente diabético se trataba con insulina porcina o bovina y se cortaba el dedo con una lanceta. La investigación permitió dar un salto enorme en la calidad de vida de los pacientes”, sostuvo.

Entre los desarrollos recientes, Maffei destacó la participación del centro en ensayos clínicos sobre retatrutide, una nueva molécula para el tratamiento de la obesidad que ha mostrado resultados prometedores con reducciones de peso de hasta un 20%. Jimena Coronel, integrante del equipo de Maffei Centro Médico, figuró como investigadora principal en la publicación de estos hallazgos en The Lancet.

Más de 80.000 pacientes en el país

La especialista también destacó que los ensayos clínicos permiten que miles de personas accedan de manera temprana a tratamientos innovadores para enfermedades que hasta hace pocos años no tenían alternativas terapéuticas. En la actualidad, alrededor de 80.000 pacientes participan en estudios clínicos en la Argentina. “La evolución fue enorme. No solo cambiaron los medicamentos, también los dispositivos y las herramientas de diagnóstico. Todo eso impacta directamente en la calidad de vida de los pacientes”, afirmó.

A nivel regulatorio, la especialista remarcó la aceleración de los plazos locales: “Argentina hoy lidera la investigación junto a Brasil y México. Los cambios en los tiempos de aprobación nos permiten poner en marcha estudios mucho más rápido. Se proyecta un crecimiento muy importante de protocolos para los próximos años, lo que representa una exportación de datos y un ingreso de recursos valioso para el país”. Además, destacó que el crecimiento de la actividad obliga a los centros de investigación a ampliar sus capacidades para responder a la mayor cantidad de estudios que llegan al país y sostuvo que la combinación de profesionales altamente capacitados, controles regulatorios exigentes y una mayor apertura del sistema fortalece el posicionamiento argentino como destino para nuevos desarrollos.

Para profundizar la relación con los pacientes y derribar mitos, el centro inauguró un espacio gratuito de orientación sanitaria orientado a explicar de manera sencilla en qué consiste un ensayo clínico y abordar temas de nutrición y salud cardiovascular. “La informática y la inteligencia artificial están acortando los tiempos de desarrollo de las moléculas. Nuestro desafío es llevar esa ciencia a la comunidad de forma clara y transparente”, concluyó Maffei.