

Tras haberse desprendido de sus estudios de cine y televisión hace más de 6 años, ahora Fox reajusta sus pasos y delinea una nueva estrategia para dar pelea en el negocio del streaming.
Este lunes, la compañía acordó la compra de Roku por u$s 22.000 millones, una operación que le permitirá sumar una de las principales plataformas de televisión conectada del mundo y acceder a una audiencia de más de 100 millones de hogares.
La transacción suma los activos de Fox en noticias, deportes y entretenimiento con el ecosistema tecnológico de Roku, que incluye su sistema operativo para televisores inteligentes, el servicio The Roku Channel y una de las mayores plataformas publicitarias vinculadas al streaming en los Estados Unidos.
Es que el gigante de los medios se vio obligado a recalcular. La compra de Roku no es solo un cambio de estrategia; es un contraataque para reclamar un lugar en la mesa del streaming y presentar batalla a colosos como Netflix, Disney y la alianza HBO-Paramount.
En 2019, Fox ejecutó lo que parecía una retirada estratégica: vendió sus legendarios estudios de cine y televisión a Disney por u$s 71.300 millones para refugiarse en las noticias y los deportes en vivo a través de Fox News y Fox Sports. Pero no fue suficiente. Mientras su competidor aprovechó la compra para lanzar la plataforma de streaming Disney+, la apuesta digital de Fox estuvo concentrada principalmente en Tubi, la plataforma de streaming que la firma compró en 2020.
Ahora, la incorporación de Roku le permite avanzar sobre la distribución de contenidos y fortalecer su presencia en el negocio de la televisión conectada, uno de los segmentos de mayor crecimiento para anunciantes y grupos de medios.
Tras el cierre de la adquisición, previsto para el primer semestre de 2027, los actuales accionistas de Fox controlarán cerca del 73% de la compañía combinada, mientras que los de Roku conservarán el 27% restante. Según sostuvieron, la compañía resultante de la fusión se convertirá en el tercer actor más importante de la televisión estadounidense por cuota de audiencia, “con una atractiva combinación de contenido deportivo, informativo y de entretenimiento de Fox, junto con los servicios de streaming Tubi y The Roku Channel”.

“Este es un momento decisivo para Fox y una extensión natural de la estrategia deliberada y enfocada que hemos estado implementando durante casi una década. En 2019, reorientamos la compañía hacia las noticias y los deportes en vivo. En 2020, adquirimos Tubi y, bajo nuestra dirección, se ha convertido en una de las empresas más exitosas en el sector del streaming. Hoy, damos el siguiente paso: unir la cartera de contenido en vivo más valiosa en el consumo de video con la plataforma de streaming líder a través de la cual Estados Unidos lo consume. Esta combinación transformará el alcance de nuestra compañía hacia verticales de alto crecimiento y generará un cambio radical en nuestro perfil de crecimiento general”, dijo Lachlan Murdoch, presidente ejecutivo y director general de Fox Corporation.
Roku opera una de las mayores plataformas de televisión conectada de Estados Unidos. Su software está integrado en millones de televisores inteligentes y dispositivos de streaming, lo que le permite actuar como intermediario entre los usuarios y servicios como Netflix, Disney+ o YouTube.
La compañía espera que la combinación genere sinergias de costos por unos u$s 400 millones anuales, dentro de los dos años posteriores al cierre de la operación. Para financiarla, Fox utilizará efectivo disponible y nueva deuda, respaldada por un préstamo puente de u$s 12.000 millones otorgado por Morgan Stanley.
Anthony Wood, fundador, presidente y director ejecutivo de Roku, apuntó que la fusión con Fox representa una oportunidad “para crecer más rápido e innovar con mayor agresividad para los espectadores, socios y anunciantes”.














