

La actividad del comercio electrónico mantuvo el crecimiento nominal durante el primer semestre, aunque con una dinámica diferente a la de los últimos años. La facturación alcanzó los $19,53 billones, con un aumento nominal de 28% interanual, mientras que las órdenes de compra subieron 21% y las unidades vendidas, 22%.
El cambio aparece con mayor claridad en el valor de las operaciones. El ticket promedio llegó a $107.597 y avanzó apenas 5% interanual, una evolución que refleja el mayor peso de categorías de menor valor y el comportamiento de los precios en algunos de los principales rubros del canal.
Al mismo tiempo, la facturación del semestre quedó por debajo de la inflación interanual, que fue de 33,5%. En términos reales, el resultado implica una baja de alrededor de 4,1%. Solo en 2024 la caída había sido mayor.
El resultado adquiere mayor relevancia cuando se mira la evolución de los últimos años. En 2023, la facturación había avanzado 125%, apenas dos puntos por debajo de la inflación de 127,2%. En 2024, la distancia se amplió: el e-commerce creció 248%, unos 23 puntos menos que los precios, y el ticket promedio cayó 5% en valores constantes. En 2025, en cambio, el sector había recuperado terreno frente a la inflación.
Más órdenes, menos plata
Sin embargo, el dato de facturación no refleja por sí solo lo que está ocurriendo con el consumo online. Las órdenes de compra crecieron 21%, hasta 181,5 millones, mientras que las unidades vendidas aumentaron 22%, hasta 248 millones. El ticket promedio llegó a $107.597, apenas 5% por encima del año anterior.

La explicación aparece en el cambio de composición de las compras y en la evolución de los precios de algunas categorías. Alimentos y bebidas lideraron el ranking de unidades vendidas, seguidos por herramientas y construcción, mientras que productos para el cuidado personal ingresaron al top 5.
Además, Gustavo Sambucetti, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), explicó durante que el avance de categorías de mayor frecuencia y menor ticket ayuda a entender por qué crecen las órdenes y las unidades a un ritmo mayor que la facturación. A eso se suma que algunos productos de electrónica y línea blanca aumentaron sus precios por debajo de la inflación, en un contexto de mayor oferta y competencia.

En ese escenario, el resultado muestra un cambio en el tipo de consumo que sostiene al canal. Alimentos, bebidas, artículos de limpieza y herramientas para construcción ganan peso, mientras que algunos productos de mayor precio pierden capacidad para empujar la facturación.
“Por un lado, tenés un cambio de hábito, que la gente esté comprando más alimentos y bebidas online. Eso te produce un crecimiento en órdenes de compra y en cantidad de productos por ticket, pero son productos de ticket más bajo”, explicó Sambucetti. Además, señaló que electrónica y línea blanca mantuvieron peso en la facturación, pero hubo productos cuyos precios no acompañaron la inflación debido a una mayor oferta y competencia.
A la vez, el canal online sigue ganando participación dentro de las empresas relevadas. En las compañías que tienen ventas físicas y digitales, el e-commerce pasó a representar el 28% de la facturación, contra 25% en 2025 y 18% en 2024. Además, el 46% de las empresas consultadas respondió que el canal online creció por encima del físico.
Por eso, el deterioro en términos reales convive con una expansión de la importancia estratégica del canal. Según estimó el propio Sambucetti, hoy el sector representa aproximadamente el 8% del consumo privado en la Argentina. Sin embargo, dentro de las compañías que participan del relevamiento gana espacio frente a las ventas físicas.

Precios, promociones y cuotas
En paralelo, el sector observa un escenario de mayor presión sobre las empresas para concretar ventas. “Seguimos en una situación donde hay más oferta que demanda. Y esa oferta lo que hace es que las empresas salgan a buscar esa venta por todos los canales posibles”, señaló Sambucetti. En ese contexto, agregó que los eventos comerciales y las promociones siguen siendo herramientas relevantes para activar la demanda.
Otro de los cambios que aparecen en el relevamiento es el avance de las compras internacionales. El 18% de los consumidores encuestados declaró haber realizado alguna compra online en el exterior durante 2026, contra 8% en el relevamiento anterior. “Se mantienen los mismos motivos, pero se profundizan las menciones: precios, promociones, variedad de producto. La primera tiene que ver con precio y promoción; la segunda, con variedad o disponibilidad de un producto”, explicó Sambucetti.

Además, la estimación presentada por CACE ubica las compras internacionales en torno al 6% del comercio electrónico total. El cálculo surge de comparar la facturación local del sector con el valor estimado de las compras internacionales relevadas y los datos de importaciones.
En cuanto a las plataformas utilizadas, Mercado Libre conserva el liderazgo, mientras que Temu y Shein muestran un crecimiento significativo. Amazon y AliExpress, en cambio, pierden participación en las respuestas del relevamiento.
Qué espera el sector
Pese al menor crecimiento de la facturación, las empresas mantienen expectativas favorables para la segunda mitad del año. El 55% de las compañías consultadas considera que la actividad del comercio electrónico será mejor durante el segundo semestre de 2026. “La expectativa es buena, siempre dentro del contexto del consumo habitual”, planteó Sambucetti, quien también vinculó esa visión con la necesidad de que haya condiciones de financiación que permitan sostener las compras.

















