La inteligencia artificial en el sector financiero dejó de ser una promesa tecnológica para convertirse en el núcleo de un nuevo modelo operativo. Camila Manera, Self Service Data & AI Manager de Naranja X, analizó cómo una organización con millones de usuarios integra esta herramienta de forma transversal.
Para la experta, el éxito no reside en crear un área aislada, sino en polinizar toda la estructura con una nueva mentalidad. “Nosotros no lo pensamos como un área, sino que lo integramos como un modelo operativo en el día a día de todos los colaboradores. Tiene que ver con cómo transformamos la forma en la que hacemos las cosas”, explicó Manera.
De tendencia a modelo operativo
Esta visión, impulsada desde el liderazgo de la compañía, busca alejarse de la IA como una simple tendencia de mercado. Manera reconoce que la presión por innovar es alta, pero advierte sobre los riesgos de implementar por implementar.
“Muchos CEO me decían: ‘No sé cómo, no sé dónde, pero meteme algo de IA’. Que esté de moda ayuda un montón y abre camino, pero los que están liderando tienen que entender que el impacto tiene que ver con resultados, no por el tema de decirlo nada más“, sentenció.
El desafío cultural
Uno de los mayores obstáculos en esta transición es el arraigo a procesos tradicionales que ya no escalan. Manera enfatiza que la transformación digital es, ante todo, un proceso cultural que requiere valentía para descartar viejas prácticas. “Tenés que sentarte y machacar en la idea de decir: ‘Entiendo que este proceso servía, hoy no sirve más’. Se peca mucho de automatizar la ineficiencia. Tenés que romper con todo esto y es cien por ciento una estrategia donde vas polinizando", detalló. En una organización de más de 2500 personas, el concepto de “self service” es vital para que cada empleado encuentre valor inmediato en el uso de datos sin depender de terceros.
Impacto en el negocio
En términos de impacto tangible, la IA ha permitido a Naranja X redefinir su propuesta de valor. Uno de los casos de éxito más significativos es la democratización del acceso al financiamiento mediante modelos de scoring más precisos. “Queremos y tenemos un compromiso en ser los mejores dando crédito. Hoy los datos y la inteligencia artificial potencian esto y tenemos la capacidad de dar crédito a personas que antes no teníamos. Todo eso sin inteligencia artificial sería imposible", afirmó.
Hacia una banca hiperpersonalizada
Hacia el futuro, Manera vislumbra una banca hiperpersonalizada y conversacional. “El pensamiento del producto y lo que nosotros conocíamos como producto me parece que va a cambiar. Vamos a llevar un nivel de hiperpersonalización que va a ser mucho más asustadizo de lo que estamos ahora”, vaticinó. El objetivo final es utilizar la tecnología para cuidar la salud financiera de los clientes, permitiéndoles ahorrar más y ser más eficientes. Sin embargo, aclaró que nada de esto es gratuito ni sencillo: “Las transformaciones duelen; el dolor no nos lo vamos a sacar, es parte del proceso”. El éxito reside en acompañar al talento interno en este camino de reentrenamiento para que la tecnología sea, verdaderamente, un diferencial competitivo humano.









