En esta noticia
La lógica del mercado de countries parecía inamovible y quien tenía el capital compraba un lote, contrataba un arquitecto y construía una casa a medida pero, ahora, los operadores del mercado premium observan que una parte creciente de la demanda prefiere comprar una vivienda ya construida antes que iniciar una obra desde cero.
Dentro de ese segmento, muchas familias buscan casas usadas para remodelar, antes que propiedades nuevas o terrenos vacíos. Para Iuri Izrastzoff, socio de Izrastzoff Inmobiliaria, esa tendencia se consolidó durante el último año.
“Hay una preferencia por las casas terminadas por sobre los lotes vacíos, pero la gran tendencia es buscar casas a buen valor para refaccionar”, resumió.
La elección no responde únicamente al costo de construir, que está en máximos, sino que también cambió el perfil del comprador.
Según Izrastzoff, buena parte de las casas ubicadas en barrios consolidados ya tienen más de veinte años y fueron construidas con criterios estéticos muy diferentes a los actuales.
Por eso muchas familias prefieren adquirir una propiedad existente, actualizarla y mudarse en menos tiempo que comenzar un proyecto completamente nuevo.
“El comprador actual busca algo más moderno o con materiales de moda. La estética visual es determinante. Aquello que antes se pensaba para toda la vida, como los pisos de madera, hoy ya no es tan requerido. Es raro que alguien compre una casa y la deje tal cual”, explicó.
Paz Cabrini, broker especializada en Nordelta y GBA Norte, coincide en que la demanda privilegia hoy soluciones listas para habitar o que requieran intervenciones puntuales, antes que afrontar el proceso completo de una construcción.
El diseño empezó a valer tanto como la ubicación
El cambio también modificó la forma en que se valoran las propiedades. Izrastzoff sostuvo que el diseño pasó a ocupar un lugar central.
“Para la reventa, lo que siempre prevalece es la ubicación y qué tan actualizada esté la propiedad. El diseño hoy es extremadamente valorado, entra por los ojos; a tal punto que se venden casas basándose únicamente en renders, viendo apenas los ladrillos”.
Incluso planteó una situación que hasta hace algunos años parecía poco probable.
“Hay casas que no tienen una calidad constructiva de primerísimo nivel, pero al contar con un gran diseño estético son elegidas por sobre otras mejor construidas pero menos modernas”.

También cambiaron los viejos mitos sobre los lotes
La nueva lógica alcanza incluso a cuestiones que durante años parecían indiscutibles dentro del mercado de countries.
Una de ellas es el valor de los lotes perimetrales. Históricamente eran considerados menos atractivos y, por lo tanto, cotizaban con descuento frente a los internos.
Según Izrastzoff, esa diferencia comenzó a desaparecer en varios desarrollos premium.
“Hoy hay clientes que buscan activamente un lote perimetral que mire a un canal o a un espacio verde. Como los lotes internos suelen ser más chicos, los perimetrales muchas veces ofrecen mayor profundidad y eso dejó de castigarse en el precio”.
Algo similar ocurre con las orientaciones. Durante años la orientación noreste era prácticamente la única considerada ideal.
Las orientaciones Norte, Noreste y Noroeste ganaron atractivo porque permiten aprovechar mejor el sol y las vistas del atardecer. Incluso la Suroeste dejó de ser penalizada, mientras que la Sureste continúa siendo la menos buscada por los compradores. T
Entonces, ¿conviene un lote o una casa terminada?
La respuesta ya no depende únicamente del presupuesto disponible. Para los operadores consultados, la decisión pasa por una cuenta bastante más amplia.
Quien busca diseñar una vivienda completamente personalizada puede seguir encontrando en el lote una alternativa atractiva.
Pero quien prioriza acortar los tiempos, reducir la incertidumbre de una obra y preservar mejor el valor de reventa suele inclinarse por una casa ya construida, especialmente si ofrece margen para actualizarla.
En definitiva, la elección dejó de ser una simple comparación entre terreno y construcción.
Hoy la cuenta incorpora otros factores: cuánto tiempo demandará la obra, cuánto habrá que invertir para modernizar la propiedad y, sobre todo, qué valor tendrá esa inversión cuando llegue el momento de vender.

Por Lucas González Monte
Redactor de Audiencias Members
¡No te pierdas mi próxima nota! Unite a Members
- Accedé a todos los análisis sin límite de lectura
- Lectura sin publicidad
- App + edición impresa incluidas
- Acceso al foro de la comunidad
Desde $1000 / mes Menos de un café por semana
Más Videos


















