

La reciente suspensión de cobro con tarjeta en algunas sucursales de Tiendas 3B no se trató de una falla operativa ni un retroceso, sino de un reflejo directo del modelo de hard discount, diseñado para dominar el consumo del día a día sin sacrificar márgenes.
Aunque la medida generó ruido entre usuarios y consumidores, la minorista opera en un terreno donde el dinero físico manda. Al ser cuestionado sobre el impacto de pausar el cobro con tarjetas de crédito y débito en algunas sucursales, el fundador y CEO de Tiendas 3B, Anthony Hatoum, desestimó cualquier afectación financiera.
“Es una prueba, y no significa que vayamos a ampliarlo”, dijo Hatoum en conferencia con analistas sobre los resultados del segundo trimestre de 2026. Enfatizó que la mayor parte de sus transacciones se liquidan en efectivo.
No solo en 3B también en el país
El movimiento de 3B encaja con la realidad transaccional del país. En México, cuatro de cada cinco adultos realizaron o recibieron pagos digitales y una de cada cinco prefiere el efectivo como principal medio de pago, según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Aunque la digitalización avanza en lugares como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, impulsada por mayor densidad comercial, la base del consumo masivo sigue anclada al dinero físico.
Más allá del ahorro en comisiones bancarias, la estrategia responde al hábito fundamental de su clientela objetivo, de acuerdo con Roberto Solano, gerente de Análisis y Estrategia Bursátil en Monex.
“El modelo de Tiendas 3B está diseñado para la compra diaria”, explicó Solano. “Priorizan el efectivo no solo por un tema de costos, sino porque es el instrumento primario que usa su consumidor”.
El enfoque se observó en los resultados de la empresa. Al cierre del segundo trimestre de 2026, las ventas a tiendas iguales de Tiendas 3B se dispararon un 20%, superando con holgura el avance de 9.5% registrado por OXXO, la cadena de conveniencia de FEMSA.
La ‘morralla’ predomina en Tiendas 3B
La medida contrasta con las iniciativas del gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, para impulsar cobros digitales como CoDi. No obstante, analistas ven un impacto limitado en las metas de bancarización.
Carlos Hernández, director general de Valdez Capital, señala que la decisión responde a una estricta lógica de márgenes.
“Para una cadena con un ticket promedio bajo, las comisiones por uso de tarjeta pesan proporcionalmente mucho más que para un formato departamental”, detalló Hernández. Las comisiones para grandes cadenas suelen oscilar entre 0.5% y 1.3%, mientras que los comercios de menor escala o con contratos distintos pueden enfrentar tasas de entre 2.5% y 3%.
Otras empresas de hard discount que tienen esta estrategia son Tiendas Neto, Bara de FEMSA, y Bodega Aurrerá Express.
Aunque se proyecta un auge para los pagos digitales en México, que alcanzarían los u$s 138,005 millones este año y 222,000 millones para 2031, según datos de Mordor Intelligence, Tiendas 3B muestra que, en el segmento del súper diario, la moneda de cambio sigue siendo la morralla.
Cubrir el mercado objetivo
Tiendas 3B atiende a un mercado con un mercado popular y de consumo masivo, por lo que el experimento de cobrar en efectivo se alínea con las tendencias de este mismo mercado.
De acuerdo con datos de México Evalúa, la adopción masiva de pagos digitales está lejos de ser una realidad en México.
El organismo señala que nueve de cada 10 personas y negocios aún realizan la mayor parte de sus transacciones en billetes y monedas.
Esto ocurre aunque 76.5% de los adultos del país cuentan con productos financieros, pero apenas 21% usa tarjetas y 9% transferencias electrónicas como medio de pago habitual.
Además, un estudio de Visa señala que el año pasado el efectivo se mantuvo como “el rey” de las transacciones en México, al ocupar 9% del e-commerce y 40% del mercado en México.
“El uso del efectivo en México es el más alto en América Latina. La mayoría de los consumidores utiliza efectivo para transacciones de bajo valor, mientras que aquellos que forman parte del extenso sector informal de México —y el considerable segmento de la población sin acceso a servicios bancarios— lo emplean casi exclusivamente”, detalla Visa.
En este mismo sentido, Álvaro Vértiz, director DGA Group Latinoamérica, señaló que el mercado mexicano está muy acostumbrado al efectivo, a lo que se suman temas relacionados con educación financiera y desconfianza en el sistema, así como fricciones para la adopción de pagos digitales.
Los principales sectores que utilizan este sector, según el experto, incluye al comercio informal, así como a los negocios de montos bajos, que incluye justamente a las tiendas de descuento, así como tienditas de la esquina y mercados.
En cuanto al público, quienes más utilizan el efectivo, dijo, son la población no bancarizada y sub bancarizada.
“Los principales motivos por los que usan el efectivo en estos sectores son la familiaridad, la liquidez inmediata, la simplicidad operativa, y en algunos casos, evasiones de comisiones o trazabilidad fiscal”, comentó Vértiz.
Entre las ventajas que tiene el efectivo para quienes lo prefieren sobre las transacciones bancarias, destacó la disponibilidad inmediata, cero comisiones por transacción, el no depender de la conectividad ni de tener una terminal punto de venta.
“En el corto plazo para los negocios es más barato recibir el efectivo, pero omite costos ocultos como el riesgo de robo, manejo y traslado de efectivo, tiempo administrativo y la pérdida de historial transaccional que podría facilitarles acceso a crédito”, señaló el directivo.
Leonardo Castillo, especialista de finanzas personales de Fintual, añade que entre las principales razones del porqué el uso de efectivo se mantiene en niveles tan altos está la sensación de control del dinero, la disposición inmediata del mismo y la desconfianza que puede existir en algunas instituciones.
“Cuando las personas usan efectivo creen que pueden llevar una mejor contabilidad de lo que gastan y cuánto les queda, pero en realidad el efecto puede ser el contrario al final de cuentas”, dijo el especialista.
Sin embargo, comentó que la tendencia mundial es que el efectivo va en retirada frente a su contraparte digital, y con las inversiones sucede lo mismo: invertir de manera virtual y hacerlo de manera más segura es cada vez más común, y lo seguirá siendo, a pesar de que cada cierto tiempo hayan coyunturas que promuevan el uso del efectivo o el ahorro debajo del colchón.













