

La salida de AT&T de México ya dejó su primera marca en los libros de la compañía. En su reporte del tercer trimestre de 2026, la telefónica estadounidense registró un cargo por deterioro de u$s 2,600 millones vinculado con la venta de su negocio de telefonía móvil en el país.
La operación, anunciada la semana pasada, es por u$s 2,000 millones y el comprador es un consorcio de Grupo Televisa y Fintech Holdings, de David Martínez, con 50% cada uno. Requiere autorizaciones regulatorias y podría concluir en el primer trimestre de 2027.
Que AT&T reconozca un deterioro indica que el valor con el que tenía registrada su operación mexicana superaba lo que obtendrá por ella. El precio es incluso menor a lo que pagó cuando entró al país en 2015 y las subsecuentes inversiones que, en total, suman más de u$s 10,000 millones. Pascal Desroches, director de Finanzas, precisó que la transacción referida se trata de un cargo no monetario.
En la misma llamada, Desroches reportó un cargo adicional de cerca de u$s 800 millones por separación de empleados, que pesará en la caja sobre todo en 2027. La empresa no lo atribuyó por completo a la operación mexicana.
John Stankey, CEO de AT&T, explicó que la venta, junto con las compras de espectro a EchoStar y de fibra a Lumen, permite a la compañía “concentrar mejor” su inversión en Estados Unidos y fortalecer su estrategia de convergencia.
El costo recurrente es otro. Desroches estimó que la salida de México le restará entre u$s 400 y 500 millones anuales al flujo de efectivo. A cambio, la inversión de capital para 2027 y 2028 bajará cerca de u$s 1,000 millones por año, de los cuales entre 300 y 400 millones corresponden a la operación mexicana.
El efecto contable juega a favor de AT&T. Al clasificar a AT&T México como activo mantenido para la venta, la empresa dejó de depreciarlo, y eso la llevó a elevar su guía de utilidad por acción ajustada para 2026 a alrededor de u$s 2.40, desde el rango previo de 2.25 a 2.35.
Los recursos de la venta, junto con los del cierre de su alianza de fibra, se destinarán en 2027 a pagar deuda. Tras la compra de espectro a EchoStar por u$s 23,000 millones, la razón de deuda neta a EBITDA ajustado subió a 3.13 veces, y la meta es regresar a 2.5 veces durante 2029.
La acción llegó a caer 6.6% en Nueva York, aunque, se acuerdo con analistas, la presión vino de la amenaza de SpaceX en telefonía móvil más que de la salida de México. En la llamada, Stankey dedicó buena parte de sus respuestas a minimizar el reto de Starlink.














