

El peso mexicano se depreció más de 1% la mañana del 21 de octubre, con lo que el tipo de cambio alcanzó niveles no vistos desde noviembre de 2025, presionado por el desmantelamiento de posiciones de carry trade, la incertidumbre política y fiscal en Latinoamérica, los riesgos derivados del conflicto en Medio Oriente y el limitado avance en la revisión del T-MEC, de acuerdo con analistas.
El tipo de cambio cotizó en MXN $18.6477 por dólar (Ciudad de México 8:19 horas), una depreciación de 1.21% respecto de la sesión anterior. Durante la jornada, la moneda mexicana registró un mínimo de MXN$18.5062 y un máximo de MXN $18.6533 por dólar, de acuerdo con datos de Bloomberg.
Con este movimiento, el peso mexicano se convirtió en la moneda con el peor desempeño dentro de una canasta de 31 divisas de economías emergentes, mientras analistas de Kapital Grupo Financiero estimaron que la moneda se perfila a perforar el nivel de MXN $18.75 por dólar.
La depreciación del peso mexicano se generó a la par de un incremento marginal del dólar en 0.05% que lo llevó a ubicarse cerca de los 101.75 puntos, de acuerdo con el índice ponderado.
Peso mexicano pierde atractivo
La depreciación del peso mexicano responde, en parte, a la reducción del diferencial de tasas de interés entre México y EE.UU., un factor que ha disminuido el atractivo de las estrategias de carry trade, mediante las cuales los inversionistas buscan obtener rendimientos al financiarse en monedas con tasas bajas e invertir en divisas con tasas más altas.
“Continúa el desmantelamiento de posiciones de carry trade, ante la reducción del diferencial de tasas de interés entre México y EE.UU.”, dijo Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base.
La Reserva Federal de EE.UU. (Fed) decidió incrementar su tasa de interés en 25 puntos base, para llevarla a un rango de entre 3.75% y 4%, de acuerdo con la información proporcionada. Este movimiento redujo el diferencial frente a la tasa de referencia del Banco de México (Banxico), restando atractivo a las inversiones denominadas en pesos.
A ello se suma la expectativa de que la Fed vuelva a elevar su tasa antes de finalizar 2026. De concretarse, el diferencial se reduciría todavía más, lo que podría intensificar la salida de posiciones de inversión en pesos mexicanos.
En contraste, Banxico no contempla por ahora incrementar su tasa de referencia, aunque se estima que podría retomar los aumentos en 2027.
Dólar y Medio Oriente presionan al peso mexicano
La incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente también añade presión al tipo de cambio, ante el riesgo de que un incremento sostenido en los precios de los combustibles impulse la inflación y modifique las expectativas sobre las tasas de interés.
Un encarecimiento de los energéticos podría complicar el panorama inflacionario y aumentar la incertidumbre sobre las decisiones de política monetaria, tanto en México como en Estados Unidos. Estos factores mantienen bajo presión al peso mexicano en un entorno internacional marcado por la volatilidad.
Elecciones en Brasil y riesgo fiscal en Colombia
Los acontecimientos políticos y económicos en Latinoamérica representan otro factor de presión para el peso mexicano. Los inversionistas siguen de cerca la segunda vuelta de las elecciones en Brasil, ante la posibilidad de que los resultados provoquen ajustes en los portafolios de inversión regionales.
“El real brasileño ha tenido un movimiento contrario al peso mexicano, lo que puede traducirse en un reposicionamiento de portafolios cambiando México por Brasil”, escribieron analistas de Kapital Grupo Financiero en un reporte.
En Colombia, las dudas sobre la validez del Presupuesto General de la Nación para 2027, derivadas de inconsistencias entre los documentos aprobados por el Congreso y la Cámara de Representantes, han añadido incertidumbre política y fiscal.
El escenario podría llevar al gobierno colombiano a emitir el presupuesto mediante decreto, tomando como referencia el proyecto aprobado inicialmente por las comisiones económicas del Congreso.
De acuerdo con Siller, los inversionistas podrían estar utilizando el peso mexicano para anticipar o cubrir riesgos relacionados con Colombia, debido a que la moneda mexicana tiene mayor liquidez y opera las 24 horas del día.
Revisión del T-MEC más incertidumbre al peso mexicano
El limitado avance en la revisión del T-MEC también pesa sobre las perspectivas del peso mexicano, de acuerdo con analistas de Monex.
“Funcionarios mexicanos y estadounidenses han expresado el estancamiento de las negociaciones, al tiempo que se podría posponer un acuerdo mucho después de las elecciones intermedias en EE.UU.”, escribieron en una nota para clientes.
La falta de certidumbre sobre las condiciones comerciales entre México y EE.UU. representa un riesgo para las exportaciones y las perspectivas de crecimiento económico del país, explicó Siller.
“Estas diferencias podrían complicar las negociaciones relacionadas con la revisión del T-MEC, incrementando la incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento económico de México y generando presiones adicionales sobre el tipo de cambio”, señaló la economista.














