

La aparición de alacranes dentro de una casa puede generar preocupación, especialmente durante la época de lluvias. Su presencia tiene una explicación relacionada con las condiciones ambientales y con el comportamiento natural de estos animales.
De acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los alacranes están presentes durante todo el año, pero determinadas condiciones pueden hacer que salgan con mayor frecuencia de sus escondites y sean más visibles para las personas.
Durante la época de lluvias, algunos refugios pueden inundarse, al mismo tiempo que aumenta la disponibilidad de alimento y las oportunidades de reproducción. Esto puede provocar que los encuentros con estos arácnidos sean más frecuentes.
Cuál es la razón que aparezcan alacranes en casa
La aparición de alacranes puede significar que existen condiciones ambientales que favorecen que salgan de sus escondites y aumenten temporalmente su actividad. Según la UNAM, esto ocurre especialmente durante la época de lluvias, cuando algunos refugios pueden inundarse, aumenta la disponibilidad de alimento y se intensifican las oportunidades de reproducción.
Esto no significa que exista una verdadera “temporada de alacranes”, ya que estos animales están presentes durante todo el año. La mayor cantidad de encuentros con personas se explica por los cambios en su actividad y por una mayor exposición fuera de sus refugios.
El doctor Edmundo González Santillán, curador de la Colección Nacional de Arácnidos del Instituto de Biología de la UNAM, explicó que estas condiciones ambientales hacen que los alacranes sean más visibles para las personas.
Estos animales suelen refugiarse en grietas entre rocas, huecos en paredes, acumulaciones de hojas secas, debajo de piedras, madrigueras superficiales y espacios oscuros y secos. En ambientes urbanos también pueden aprovechar muros, bardas y estructuras con cavidades.

Cómo se debe actuar ante la aparición de alacranes
La UNAM recomienda no matarlos innecesariamente y, si es posible hacerlo de manera segura, capturarlos y entregarlos a personal capacitado. También recomienda adoptar medidas preventivas para reducir las posibilidades de contacto dentro del hogar.
Entre las principales medidas se encuentran:
- Colocar mosquiteros.
- Instalar cubrepolvos en las puertas.
- Mantener puertas y ventanas cerradas durante la noche.
- Evitar la acumulación de objetos en patios.
- Mantener los espacios limpios.
- Revisar zonas oscuras o húmedas.
Si además de encontrar un alacrán ocurre una picadura, la recomendación principal es acudir inmediatamente a un centro de salud. Una vez que el veneno entra al organismo, no existe un método casero capaz de detener su acción y el tiempo es determinante para recibir una atención adecuada.
Entre los síntomas que pueden aparecer se encuentran dolor intenso, hormigueo o adormecimiento, además de una sensación extraña en la lengua, dificultad para tragar o sensación de obstrucción en la garganta.
En cuadros más graves pueden presentarse salivación excesiva, lagrimeo, sudoración, movimientos musculares involuntarios, taquicardia o aumento de la presión arterial. En situaciones severas también puede aparecer dificultad para respirar.
Por qué aparecen más durante la época de lluvias
El aumento de encuentros con alacranes durante las lluvias no significa que estos animales aparezcan únicamente en esa época. Según la UNAM, están presentes durante todo el año, pero las condiciones ambientales pueden incrementar temporalmente su actividad.
Algunos refugios pueden inundarse, mientras que la disponibilidad de alimento aumenta y también se intensifican las oportunidades de reproducción. Como consecuencia, los alacranes pueden desplazarse más y quedar expuestos en lugares donde normalmente no son observados.
La UNAM también señala que no existe evidencia científica sólida que respalde la eficacia de repelentes caseros elaborados con lavanda, canela o cítricos.
Los alacranes cumplen además una función ecológica porque se alimentan principalmente de insectos y otros artrópodos, por lo que contribuyen al control natural de sus poblaciones.
Comprender su comportamiento permite explicar por qué pueden aparecer dentro de las viviendas durante determinados periodos y ayuda a adoptar medidas preventivas para reducir el riesgo de una picadura.













