

México cerró marzo de 2026 con una inflación de 4.59%, según el Inegi, y el gobierno federal respondió con una ofensiva de vigilancia de precios en comercios. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) intensificó sus operativos en tiendas de autoservicio para detectar aumentos injustificados en verduras, tortillas y otros productos de la canasta básica.
La presidenta Claudia Sheinbaum identificó el jitomate, la papa y el tomate como los principales detonantes del repunte inflacionario de marzo. Fue directa al cuestionar los incrementos: “Profeco está vigilando permanentemente a las tiendas de autoservicio, porque no tendría razón de ser este incremento”, afirmó.
El caso que más llamó la atención del gobierno es el de la tortilla. El grano de maíz se encuentra en los niveles más bajos de su historia y, sin embargo, el producto más consumido por los mexicanos está encareciendo. “¿Por qué están aumentando el precio de la tortilla?”, cuestionó la mandataria, quien anunció reuniones con harineras, nixtamalizadores y tortillerías para encontrar una respuesta.
Las medidas del Gobierno para contener los precios
Además de los operativos de Profeco, el gobierno activó mesas de diálogo con productores y comercializadores para atacar el problema desde la cadena de suministro. La estrategia busca que los productores de jitomate establezcan acuerdos directos con los comercializadores, eliminando intermediarios que encarecen el producto antes de llegar al consumidor.

En paralelo, el Gobierno mantiene el compromiso de sostener la canasta básica en 900 pesos a través del Paquete Contra la Inflación y Carestía (Pacic). Sheinbaum aseguró que sin ese programa, los precios de los productos básicos serían hasta 20% más altos.
Gasolina y diésel, otros frentes donde el gobierno contiene precios
El operativo antiinflacionario no se limita a los alimentos. La presidenta reveló que el diésel podría cotizar hasta en 35 pesos sin la intervención del gobierno mediante subsidios y reducción de impuestos, y destacó los acuerdos con gasolineras para que la magna no se disparara.
Con la inflación de marzo aún por encima de la meta del Banco de México, los operativos de Profeco y las mesas de negociación con el sector productivo serán determinantes para el comportamiento del índice en abril. La tortilla y el jitomate son hoy las dos batallas más visibles del gobierno en su guerra contra la carestía.















