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Los caldos procesados en cubos, polvo o granulados son un ingrediente habitual en la cocina, resultando una opción económica para resaltar los sabores de las comidas, en especial los guisos y sopas.

La practicidad de los caldos procesados ya sea en cubos o en polvo permite dar sabor a sopas, arroces, pastas, marinados y guisos sin demasiada preparación. Sin embargo, su consumo frecuente puede representar un problema para la salud debido a las cantidades de sodio que aportan al organismo.

La Revista del Consumidor de noviembre de 2026, publicada por la Procuraduría Federal del Consumidor, Profeco, advierte que estos productos suelen contener sal yodada, saborizantes naturales y artificiales, especias, grasas vegetales, azúcar, fécula de maíz y glutamato monosódico, entre otros ingredientes.

Los cubos saborizados ayudan a darle más sabor a las comidas pero son perjudiciales para la salud  cardiovascular.
Los cubos saborizados ayudan a darle más sabor a las comidas pero son perjudiciales para la salud cardiovascular. Fuente: ShutterstockShutterstock

Uno de los principales riesgos está relacionado con su contenido de sodio. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), consumir cantidades excesivas de este mineral puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y renales.

Además, la Profeco señala que la mayoría de estos productos incluye el sello de advertencia EXCESO SODIO, por lo que recomienda moderar su consumo y preferir alternativas caseras.

"Se calcula que 1,7 millones de muertes estuvieron asociadas con el consumo excesivo de sodio en 2023", OMS.
"Se calcula que 1,7 millones de muertes estuvieron asociadas con el consumo excesivo de sodio en 2023", OMS.Shutterstock

¿Cuánto sodio tienen los caldos procesados y por qué debes moderar su consumo?

Los caldos industrializados se comercializan en diferentes presentaciones, pero su composición puede incluir concentraciones importantes de cloruro de sodio. La Profeco retoma las especificaciones del estándar NMX-F-603-NORMEX-2003, que establece parámetros de calidad para estos productos, aunque su aplicación no es obligatoria.

Entre los porcentajes máximos de cloruro de sodio contemplados en el estándar se encuentran:

  • Caldos de ave: 55% para granulados o en polvo y 60% para cubos
  • Caldos de res: 52% para granulados o en polvo y 60% para cubos
  • Caldos de camarón: 50% para granulados o en polvo y 60% para cubos
  • Caldos de otras denominaciones: 54% para granulados o en polvo y 60% para cubos

Estos porcentajes corresponden a las especificaciones máximas del estándar, no a una medición del contenido de cada marca comercial.

Por su parte, la OMS recomienda que los adultos consuman menos de 2,000 miligramos diarios de sodio, equivalentes a menos de cinco gramos de sal. Superar habitualmente esta cantidad puede favorecer la hipertensión arterial y sus complicaciones.

“El principal efecto sobre la salud asociado con las dietas altas en sodio es la hipertensión arterial (que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares), el cáncer gástrico, la obesidad, la osteoporosis, el síndrome de Ménière y enfermedades renales”, indica la OMS.

El origen del caldo en cubo tuvo lugar a principios del siglo
xx en Europa, hoy es uno de los más usados en la cocina del mundo.
El origen del caldo en cubo tuvo lugar a principios del siglo xx en Europa, hoy es uno de los más usados en la cocina del mundo. PROFECO

¿Cómo convertir el sodio en sal para conocer cuánto consumes al día?

Los productos envasados suelen declarar los miligramos de sodio en su información nutrimental. Sin embargo, es posible convertir esa cantidad a gramos de sal para compararla con las recomendaciones de la OMS.

De acuerdo con el convertidor de sodio y sal de la organización:

  • 1 gramo de sal equivale a 400 miligramos de sodio
  • 5 gramos de sal equivalen a 2,000 miligramos de sodio
  • Para realizar la conversión, divide los miligramos de sodio entre 400. Por ejemplo, si un producto contiene 800 miligramos de sodio, equivale a dos gramos de sal

Para reducir el consumo diario, la OMS recomienda:

  • Priorizar alimentos frescos y mínimamente procesados
  • Retirar el salero de la mesa y cocinar con poca o ninguna sal añadida
  • Sustituir la sal por hierbas y especias
  • Limitar las salsas, los aderezos y los productos instantáneos.
  • Elegir alimentos con bajo contenido de sodio

La OMS también recomienda sustituir la sal convencional por sales hiposódicas con potasio cuando se utilice sal de mesa. Toda la sal consumida debería ser yodada.

En cuanto a los caldos, la Profeco aconseja preferir preparaciones caseras, elaboradas con carnes, pescados, mariscos o verduras, porque permiten controlar la cantidad de sal y conocer los ingredientes utilizados.