

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) dio a conocer los lineamientos que regularán las horas extra en el contexto de la nueva jornada laboral de 40 horas en México. Este anuncio complementa los avances previamente informados por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien también confirmó el incremento al salario mínimo.
La reducción de la jornada a 40 horas semanales entraría en vigor el 1 de mayo de 2026 en caso de resultar aprobado por el Congreso de la Unión y será el 1 de enero de 2027 cuando se lleve a cabo la primera disminución de dos horas en los horarios laborales, según lo publicado por la dependencia federal.

Repercusiones en la jornada laboral y las horas extra
La STPS ha diseñado un programa específico que regulará el trabajo extraordinario, el cual se implementará en 2026.
Esto modificará las condiciones actuales bajo las cuales los trabajadores son autorizados a realizar horas adicionales a su jornada laboral habitual, además de ejercer un impacto considerable en la regulación de las horas extra trabajadas.
De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, en los artículos 173 al 180, se establece que hay trabajadores que están excluidos de realizar horas extras: los menores de edad pueden ser empleados bajo ciertas condiciones que limitan su participación en jornadas extendidas, fijando restricciones claras para proteger sus derechos laborales.
Por otro lado, esta disposición no solo representa un cambio en el tiempo de trabajo semanal -que se reducirá de 48 a 40 horas-, sino que también tendrá un efecto profundo en la forma en que se manejan las horas de trabajo en el ámbito laboral en general.

La reforma de Sheinbaum prevé un aumento salarial
El ajuste al salario mínimo contempla un aumento del 13%, por lo que el salario mínimo será de 315.04 pesos diarios a partir de 2026. Esta medida busca compensar la reducción de horas laborales y mantener el poder adquisitivo de los trabajadores mexicanos ante el nuevo esquema de jornada laboral.
En la Zona Libre de la Frontera Norte, el incremento será del 5%, alcanzando los 440.87 pesos al día a partir del próximo año. Este ajuste diferenciado reconoce las particularidades económicas de la región fronteriza y busca mantener la competitividad salarial en esa zona estratégica del país.
La implementación gradual de estas medidas permitirá a empleadores y trabajadores adaptarse progresivamente al nuevo marco regulatorio laboral. El gobierno federal espera que estos cambios mejoren la calidad de vida de los empleados sin afectar negativamente la productividad de las empresas mexicanas.














