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A principios de los años 80, Coca-Cola enfrentaba una amenaza sin precedentes. Pepsi ganaba terreno con una agresiva campaña publicitaria protagonizada por figuras como Michael Jackson y Cindy Crawford, y su “Desafío Pepsi” parecía demostrar con catas a ciegas que los consumidores preferían el sabor de su rival.

Los directivos de Coca-Cola, alarmados por la caída sostenida de su cuota de mercado, tomaron una decisión radical: cambiar por primera vez la fórmula de la bebida desde su creación en 1886. El proyecto implicó una inversión de 100 millones de dólares y estudios de mercado que apuntaban a un resultado prometedor.

Por qué cambiar la receta fue la peor decisión de Coca-Cola

Los tests previos al lanzamiento parecían darles la razón. La nueva fórmula, más dulce, superaba tanto a la receta original como a la Pepsi en las pruebas internas. Con esa confianza, el 23 de abril de 1985 Coca-Cola anunció con gran despliegue el lanzamiento de la llamada “New Coke”.

Por entonces, la decisión le valió 100 millones de dólares.
Por entonces, la decisión le valió 100 millones de dólares.

La recepción inicial fue relativamente positiva, pero el rechazo no tardó en crecer. Encuestas realizadas poco después del lanzamiento revelaron que apenas el 13% de los consumidores prefería la nueva versión. Se organizaron recogidas de firmas y movimientos de protesta a una escala sin precedentes.

Apenas dos meses después, Coca-Cola dio marcha atrás y relanzó su receta original bajo el nombre de “Coca-Cola Classic”. Con el tiempo, la New Coke fue abandonada por completo y el apellido “Classic” también desapareció. Todo volvió al principio, pero con un fracaso histórico de por medio.

Por caida de ventas frente a Pepsi, Coca-Cola decidió en los 80 cambiar por primera vez la fórmula de la bebida.
Por caida de ventas frente a Pepsi, Coca-Cola decidió en los 80 cambiar por primera vez la fórmula de la bebida.Fuente: ShutterstockShutterstock

Qué salió mal: la verdad atrás del error que le valió a Coca-Cola 100 millones de dólares

El escritor Malcolm Gladwell ofreció una explicación en su libro Inteligencia intuitiva. Según el autor, el error estuvo en la naturaleza misma de las catas a ciegas: la gente reaccionaba favorablemente al sabor más dulce de Pepsi al probar un sorbo, pero esa preferencia se revertía al consumir una lata entera. La receta original de Coca-Cola, argumentó, ofrecía un equilibrio mucho más adecuado para ese volumen de consumo.

Desde adentro, la conclusión fue diferente. Los responsables de Coca-Cola reconocieron que subestimaron la reacción emocional de los consumidores ante el cambio. El vínculo de la gente con la fórmula original resultó ser mucho más profundo de lo que cualquier estudio de mercado había podido medir.

El desenlace fue paradójico. A finales de 1985, la “Coca-Cola Classic” vendía más que la New Coke y que la propia Pepsi.