Este martes, un buque cisterna cargado de gas natural licuado (GNL) cruzó el Estrecho de Ormuz por primera vez desde el inicio de la guerra en Irán, según informó la firma de análisis marítimo Kpler.
Se trata del metanero Mubaraz, perteneciente a la compañía petrolera nacional emiratí Adnoc, el cual habría realizado el cruce con el transpondedor apagado —el sistema de identificación que permite rastrear embarcaciones en tiempo real—. Este reapareció frente a las costas del sur de la India durante la noche.
Según Kpler, había cargado su mercancía hace casi dos meses en la isla Das, en Emiratos Árabes Unidos y estaría viajando camino a Asia.
Sin embargo, el dato no alcanza para revertir el cierre de la vía de navegación más estratégica del mundo para el transporte de energía: esta mañana solo seis embarcaciones intentaron el paso, según el rastreador MarineTraffic.
Cómo vienen las negociaciones
En tanto, la posibilidad de una salida diplomática al conflicto parece alejarse. Es que, durante la reunión del gabinete estadounidense del lunes, el presidente Donald Trump habría manifestado su disconformidad con la última propuesta iraní para poner fin a la guerra, según confirmó a la agencia Reuters un funcionario que habló bajo condición de anonimato.
La propuesta plantea avanzar en etapas: primero un cese definitivo de hostilidades y la resolución del bloqueo naval y, una vez finalizado el conflicto, se debatiría el programa nuclear de la república islámica.
Trump, por su parte, insiste en que esa cuestión debe estar sobre la mesa desde el inicio de las negociaciones. La portavoz de la Casa Blanca, Olivia Wales, señaló que Estados Unidos “ha sido claro respecto de sus líneas rojas”.
Las esperanzas de retomar el diálogo se vieron afectadas desde el sábado, luego de que Trump anunciase la cancelación de una nueva visita del enviado especial Steve Witkoff y su yerno, Jared Kushner, a Islamabad, sede de las negociaciones con Pakistán como mediador.
El estancamiento se refleja en los mercados: este martes el petróleo Brent —el crudo de referencia internacional— superó los u$s 111 por barril y acumula una suba de casi 3% en la jornada.
Por el momento, el bloqueo estadounidense que comenzó el 13 de abril sigue activo. El Comando Central de Estados Unidos informó este lunes que un destructor de la Marina estadounidense interceptó al petrolero M/T Stream, de bandera iraní, cuando intentaba dirigirse a un puerto de Irán.
Desde el inicio del bloqueo, por lo menos 39 embarcaciones fueron obligadas a detener su marcha y al menos dos buques de carga fueron capturados.
El gobierno iraní calificó la operación de “piratería y robo armado en alta mar”, aunque su vocera gubernamental, Fatemeh Mohajerani, afirmó ante medios estatales que el país utiliza corredores terrestres alternativos para mitigar el impacto.
Los esfuerzos diplomáticos iraníes no se limitaron a las -reiteradamente fallidas- negociaciones con el gobierno de Trump. El lunes, el canciller iraní Abbas Araqchi visitó Moscú, donde se reunió con el presidente Vladimir Putin y recibió su respaldo, tras una agenda que incluyó dos viajes a Islamabad y una escala en Omán.
Este martes, el viceministro de Defensa iraní, Reza Talaei-Nik, declaró que Irán está dispuesto a compartir sus “capacidades defensivas y las experiencias adquiridas de la derrota de Estados Unidos” con naciones que denominó “independientes”, en referencia a los integrantes de la Organización de Cooperación de Shanghái —bloque que reúne a Irán, Rusia, China, India, Pakistán y varios países de Asia Central.
Ante el escenario en la región, los jefes de Estado del Consejo de Cooperación del Golfo —Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin y Omán— celebrarán este martes una cumbre de emergencia en la ciudad saudita de Yeda.
Según fuentes del bloque consultadas por la agencia EFE, los mandatarios evaluarán su postura frente a Irán, dado que “se ha perdido de forma completa la confianza en los líderes iraníes, independientemente de sus promesas de mejorar las relaciones”. Los seis países vienen siendo blanco de cientos de ataques con misiles y drones desde el inicio del conflicto.
En el otro frente, a pesar del alto al fuego acordado entre Israel y el Líbano, los enfrentamientos entre las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y Hezbollah no cesan. Recientemente, el ejército israelí emitió advertencias urgentes a residentes de más de una docena de aldeas para que evacúen hacia el norte bajo el argumento de que Hezbollah “violó” los términos de la tregua.
El vocero árabe de las FDI, Avichay Adraee, advirtió que “cualquier persona que se encuentre cerca de operativos, instalaciones o equipamiento militar de Hezbollah está poniendo su vida en riesgo”. El domingo fue el día con mayor número de muertes civiles en el Líbano desde el inicio del alto el fuego, con 14 personas fallecidas, según el Ministerio de Salud local.