

Abdul El-Sayed es el candidato demócrata al Senado por Míchigan que busca hacer historia: si gana este martes, será el primer senador musulmán de Estados Unidos. Médico de formación y referente del ala progresista, llega a una de las disputas más observadas del país, con una campaña que también expuso las divisiones dentro de su propio partido.
Las elecciones de medio término se celebran este martes 3 de noviembre en Estados Unidos. Se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, en una votación que definirá el control del Congreso durante los últimos dos años de la presidencia de Donald Trump. Míchigan es uno de los estados clave para esa disputa.
De médico a candidato al Senado
El-Sayed nació en 1984 en Rochester Hills, Míchigan, y es hijo de inmigrantes egipcios. Estudió en la Universidad de Míchigan, fue becario Rhodes en Oxford, donde obtuvo un doctorado en Salud Pública, y se recibió de médico en la Universidad de Columbia. Aunque tiene formación médica, no ejerce la profesión.
Su recorrido profesional estuvo ligado a la gestión sanitaria: dirigió el Departamento de Salud de Detroit entre 2015 y 2017 y luego ocupó un cargo similar en el condado de Wayne. En 2018 se presentó a las primarias demócratas para gobernador de Míchigan y quedó segundo, detrás de Gretchen Whitmer, con cerca del 30% de los votos.
En abril de 2025 lanzó su candidatura al Senado, después de que el demócrata Gary Peters anunciara que no buscaría la reelección. Su plataforma propone un sistema de salud universal, licencias pagas, mayor sindicalización y la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). También decidió no aceptar aportes de comités de acción política.

Una interna marcada por las divisiones y acusaciones
Para quedarse con la candidatura demócrata, El-Sayed enfrentó a la congresista Haley Stevens, una firme defensora de Israel. En esa interna, el comité United Democracy Project, vinculado al lobby proisraelí AIPAC, invirtió u$s 30 millones para respaldar a Stevens. El-Sayed se impuso en las primarias de agosto y se convirtió en el candidato del partido.
Su postura crítica hacia Israel y su reacción frente al ataque a la sinagoga Temple Israel, en marzo, derivaron en acusaciones de antisemitismo de dirigentes republicanos y demócratas. El-Sayed condenó el atentado, pero una frase posterior sobre el sufrimiento de las personas fue interpretada como una justificación. En agosto reconoció: “Cometí un error”.
La interna dejó heridas que se profundizaron en la recta final. El domingo 1 de noviembre, Stevens anunció su apoyo al republicano Mike Rogers, después de que la dirigencia demócrata la excluyera de un acto de unidad. La decisión generó fuertes críticas dentro del partido, mientras El-Sayed restó importancia al episodio y aseguró que no estaba pendiente de su exrival.
Un sondeo de Glengariff para The Detroit News y WDIV, realizado entre el 19 y el 22 de octubre, le dio 51,4% de intención de voto a El-Sayed, frente al 45,1% de Rogers, con un margen de error de cuatro puntos. La elección definirá no solo si Míchigan tendrá a su primer senador musulmán, sino también una banca que puede resultar clave para el control del Senado.

















