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La frágil tregua geopolítica en Medio Oriente volvió a temblar este sábado. Las fuerzas militares de los Estados Unidos lanzaron una nueva ronda de ataques contra objetivos estratégicos en Irán, luego de que Teherán bombardeara un buque portacontenedores de bandera chipriota que transitaba por el estratégico estrecho de Ormuz. Así lo confirmó oficialmente el Comando Central estadounidense (Centcom).

La ofensiva norteamericana, iniciada a las 19:15 hora local (23:15 GMT), representa el tercer ataque directo de Washington contra territorio o posiciones iraníes en lo que va de la semana. La escalada militar encendió de inmediato las alarmas en Wall Street y en los principales mercados de commodities, ante el riesgo inminente de una disrupción prolongada en el suministro global de petróleo.

Escala el conflicto en un paso clave para los mercados

Según el reporte del Centcom, el ataque iraní contra la embarcación civil provocó un grave incendio a bordo y severos daños en la sala de máquinas, lo que obligó a paralizar por completo su travesía. Al cierre de esta edición, las autoridades portuarias confirmaron que un miembro de la tripulación permanece desaparecido.

Desde el mando militar estadounidense justificaron la respuesta armada bajo el argumento de “degradar la capacidad” operativa de la República Islámica para atentar contra la libre navegación en la región.

“A Irán se le brindó una nueva oportunidad para demostrar el cumplimiento del memorando de entendimiento tras haber sido responsabilizado por ataques previos contra buques comerciales, pero nuevamente ha fallado”, sentenció el Centcom a través de un comunicado emitido en la red social X.

La contraofensiva aliada contó con el aval explícito de la Casa Blanca. Los bombardeos ejecutados por el Pentágono se llevaron a cabo por orden directa del presidente de los EE.UU., Donald Trump, quien días atrás ya había dado por terminado el acuerdo de alto el fuego que se encontraba vigente entre ambas naciones.

Represalia y bloqueo por tiempo indeterminado

La respuesta del régimen de Teherán no se hizo esperar y amenaza con asfixiar una de las principales arterias del comercio energético mundial. Irán anunció de manera oficial que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado “hasta nuevo aviso”.

A través de la radiodifusora estatal IRIB, la Guardia Revolucionaria aseveró que cualquier tipo de interferencia extranjera que intente reabrir una “ruta ilegal” en la región recibirá una respuesta contundente por parte de sus fuerzas de defensa.

Fotografía tomada de la cuenta oficial en X del Comando Central de Estados Unidos @CENTCOM donde se muestra el buque USS Abraham Lincoln (CVN 72) transitando por el mar Arábigo.
Fotografía tomada de la cuenta oficial en X del Comando Central de Estados Unidos @CENTCOM donde se muestra el buque USS Abraham Lincoln (CVN 72) transitando por el mar Arábigo.Fuente: @CENTCOM@CENTCOM

El quiebre de las relaciones ocurre a menos de un mes de que ambas potencias firmaran, el pasado 17 de junio, un memorando de entendimiento diseñado específicamente para:

  • Poner fin a las hostilidades bilaterales.
  • Garantizar el desbloqueo del estrecho de Ormuz.
  • Abrir una mesa de negociaciones formales sobre el programa nuclear iraní.

Con la reactivación de los bombardeos, el principio de acuerdo macroeconómico y diplomático quedó virtualmente sepultado, abriendo un escenario de alta incertidumbre global para el precio del crudo y la estabilidad de los activos financieros internacionales de cara a la apertura de los mercados el próximo lunes.

Con información de EFE.