

El frágil alto al fuego en Medio Oriente atraviesa su momento más crítico. Tras un nuevo y violento intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán, Teherán advirtió este miércoles que revisará la continuación de las negociaciones con la administración de Donald Trump.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, reclamó que el proceso diplomático requiere un clima de estabilidad que, por el momento, está lejos de existir.
El detonante inmediato fue el martes, cuando fuerzas estadounidenses atacaron instalaciones militares en el sur de Irán como represalia por el derribo de un helicóptero de ataque AH-64 Apache del Ejército.
Los últimos ataques en Medio Oriente
Los blancos incluyeron sistemas de defensa aérea iraníes, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia ubicados cerca del estrecho de Ormuz. Washington empleó municiones de precisión lanzadas desde cazas de la Fuerza Aérea y la Armada.
El helicóptero se había estrellado la noche del lunes tras colisionar con un dron iraní, identificado por CNN como un Shahed, según funcionarios estadounidenses que hablaron bajo reserva de identidad dado que la investigación aún está en curso. No quedó establecido si el impacto fue deliberado.

El Comando Central justificó la acción como “una respuesta proporcional a los recientes ataques contra fuerzas de Estados Unidos y buques comerciales internacionales que transitan por aguas regionales”.
Desde Teherán, las autoridades reportaron daños en torres de comunicaciones y la destrucción de dos plantas desalinizadoras en la zona de Sirik, lo que dejó sin acceso a agua potable a unas 20.000 personas.
La Guardia Revolucionaria Islámica anunció que lanzó drones y misiles de largo alcance contra instalaciones militares con presencia estadounidense en Kuwait, Baréin y Jordania. Washington negó los alcances descriptos por Irán.
Presentó la operación como la “culminación” de una represalia más amplia y afirmó haber destruido hangares de aviones F-35 y un centro de comando en Jordania. Ammán dijo haber interceptado cinco misiles que apuntaban a la Base Aérea Muwaffaq Salti. Baréin y Kuwait también confirmaron haber neutralizado proyectiles entrantes sin precisar detalles.

El episodio se produjo un día después de que Irán e Israel intercambiaran fuego por primera vez desde que entró en vigor la tregua, configurando así la segunda semana consecutiva en que los ataques cruzados ponen a prueba los límites del cese al fuego vigente desde el 8 de abril. La pregunta que sobrevuela la región es cuánta presión puede absorber el acuerdo antes de quebrarse.
Hace una semana, negociadores iraníes y estadounidenses habían llegado a un borrador para extender la tregua por 60 días más, mientras continúan las discusiones centradas en el programa nuclear iraní. Trump, por su parte, ha oscilado en los últimos días entre el optimismo sobre el avance de esas conversaciones y la advertencia de que está dispuesto a retomar una guerra total si las negociaciones se estancan.

















