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Cuando se habla de auriculares de diadema con cancelación de ruido, Sony es una referencia obligada. La japonesa lleva una década construyendo el prestigio de su serie 1000X, que nació en 2016 con los MDR-1000X y que hasta ahora tenía a los WH-1000XM6 como su modelo insignia actual. La novedad es que, para celebrar el aniversario de 10 años, la marca decidió ir un paso más allá con los nuevos 1000X THE COLLEXION: un producto que promete ofrecer la experiencia de audio más premium que Sony haya fabricado hasta ahora.
Tuvimos la oportunidad de probar esta propuesta, que combina materiales de alta calidad, un sonido cuidado y toda la tecnología que caracteriza a la serie 1000X -entre la que se encuentra uno de los sistemas de cancelación de ruido activo (ANC) más avanzados del mercado- con un enfoque puesto en el diseño y la comodidad tanto como en las prestaciones.
Claro que esa propuesta de lujo tiene un correlato en el precio: en la Argentina, los 1000X THE COLLEXION llegan con un valor de lista de $ 1.399.999, aunque en la tienda de Sony se consiguen hoy por $ 1.199.939. En cualquier caso, se trata de un valor que los ubica, claramente, en la cima de la oferta de auriculares de la marca.

Diseño “de lujo”, pensado para la comodidad
Disponibles en blanco o negro, lo primero que se nota con los 1000X THE COLLEXION es que Sony apostó fuerte por materiales que transmiten satisfactoria una sensación de calidad. La vincha está fabricada en metal con un acabado mate arenado, y tanto las copas como el arco superior están recubiertos con una piel sintética que la marca asegura haber desarrollado durante dos años, con una textura suave y un tacto más premium que el de los WH-1000XM6 (lo que, de por sí, tienen un nivel de calidad percibida alta).
En los nuevos auriculares, las almohadillas fueron rediseñadas con cavidades más anchas y profundas, para que la oreja descanse por completo sin tocar los drivers, y la fuerza de sujeción de la diadema se calibró para repartir la presión de forma pareja. El resultado es un dispositivo que pesa 320 gramos (contra los 254 g de los XM6), pero que, gracias a ese trabajo en las almohadillas, resulta cómodo durante sesiones de uso largas.
En tanto, los botones metálicos integrados (especialmente notables en la versión blanca) terminan de darle a este modelo un aire distinguido.

Un sonido afinado por profesionales
En el corazón de los 1000X THE COLLEXION hay un microaltavoz de 30 mm con diafragma de fibra de carbono. Puede parecer “pequeño” frente a los drivers que ofrecen otros fabricantes. Sin embargo, Sony aclara que fue desarrollado a medida y afinado junto a reconocidos ingenieros de masterización.
En el listado, que se puede encontrar en la página oficial del producto, hay que gente que trabajó en la producción de Depeche Mode, John Mayer, BTS, Ariana Grande y Prince, por solo nombrar algunos de los nombres más notables de un espectro amplio de estilos.
Y la diferencia se nota: el perfil de sonido es dinámico pero equilibrado, con graves controlados, medios naturales y agudos que se perciben aireados y cristalinos, sin la agresividad que a veces se le critica a otros productos de la categoría. Agilidad, precisión, separación y musicalidad: los 1000X THE COLLEXION son para sacarse el sombrero por su calidad sonora.
Por el lado del procesamiento, el chip Sony V3 se encarga de que la música llegue con la máxima fidelidad, mientras que la tecnología DSEE Ultimate, potenciada por inteligencia artificial y que debuta en este modelo, trabaja para reconstruir detalles perdidos en archivos comprimidos como los de Spotify o YouTube Music. Y para quienes cuentan con música en alta definición, el soporte del códec Bluetooth LDAC permite aprovechar audio Hi-Res de forma inalámbrica.

A esto se suma el modo “360 Upmix”, pensado para transformar música, películas y juegos en una experiencia de sonido espacial más envolvente. Es una función interesante sobre el papel, aunque en el uso cotidiano preferimos dejarla de lado. Quizás porque pensamos que estos auriculares suenan geniales en modo normal y la buena música casi nunca pide artificios.
Pero bueno, Sony tiene músculo tecnológico y lo hace ver. Quien quiera aprovecharlo, puede.
Eso sí, la aplicación Sound Connect de Sony trae un ecualizador de 10 bandas que puede ser útil para realizar ajustes finos.
Cancelación de ruido
Por el lado de la cancelación de ruido activa (ANC), los 1000X THE COLLEXION cuentan con 12 micrófonos y un optimizador de cancelación de ruido adaptativo que ajusta el aislamiento en tiempo real según el entorno y la presión atmosférica. Su desempeño es muy bueno, dado que silencia sin problemas el ruido de una oficina, atenua los rugidos del transporte público o apaga el zumbido de un avión.
No obstante, no supera en este aspecto a los XM6, que siguen siendo una referencia en cuanto a cancelación de ruido. No tuvimos los dos headsets para hacer una comparativa mano a mano, pero el consenso general es que poseen la misma tecnología y los resultados son similares (quizás, con leve ventaja para los XM6).

Llamadas, batería y conectividad
Para las llamadas, los 1000X THE COLLEXION usan formación de haces con inteligencia artificial junto con el procesador V3 para aislar la voz del ruido de fondo, con la posibilidad de silenciar el micrófono directamente desde el auricular. Los controles táctiles en la copa derecha permiten manejar volumen y reproducción con gestos simples, mientras que los botones físicos de la copa izquierda alternan entre encendido, cancelación de ruido y modos de escucha.
La autonomía llega a 24 horas con cancelación de ruido activa y hasta 32 horas sin ella, con una carga completa en unas 3,5 horas por USB-C. En conectividad, suman Bluetooth 6.0 con conexión multipunto para alternar entre dos dispositivos. Y también tienen entrada analógica para cable con conector de 3,5 mm.
Para quién son los 1000X THE COLLEXION
Los Sony 1000X THE COLLEXION no están pensados para reemplazar a los WH-1000XM6 (que hoy cuestan bastante menos, unos $ 799.919) en la decisión de compra habitual, sino para un público distinto que busca en sus auriculares tanto un objeto de diseño como un dispositivo de alta fidelidad, y para quien el precio no es un limitante.
Son, en definitiva, los auriculares más premium que Sony fabricó hasta ahora, con un sonido cuidadosamente afinado, una cancelación de ruido de sobra para el uso diario y una calidad de materiales que se nota apenas se los saca de la caja. Si el presupuesto lo permite y lo que se busca es la experiencia más lujosa dentro del catálogo de Sony, difícilmente decepcionen.















