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En uno de los sectores más extremos de la cordillera de San Juan comenzará a levantarse un complejo habitacional de características poco comunes para el país. Se trata de un enorme campamento modular que será utilizado por los trabajadores vinculados al desarrollo del proyecto minero Vicuña, uno de los grandes emprendimientos de cobre que avanzan en la Argentina.

La particularidad de la obra es que gran parte de sus módulos serán fabricados en China y posteriormente trasladados hasta la provincia cuyana, donde serán ensamblados para conformar un campamento destinado a quienes trabajen en la zona de alta montaña.

Cómo será el complejo modular de San Juan

El campamento, denominado Batidero, tendrá en una primera etapa capacidad para alrededor de 2.500 personas. Sin embargo, debido al sistema de turnos habitual de la actividad minera, se estima que entre 3.500 y 5.000 trabajadores podrían utilizar las instalaciones.

El proyecto Vicuña es impulsado por Lundin Mining y BHP y se desarrolla en un área cordillerana de gran altura, lo que plantea importantes desafíos logísticos para instalar allí un complejo de estas dimensiones.

Para facilitar el traslado y el montaje, se optó por un sistema de construcción modular. Esta modalidad permite fabricar las distintas unidades en otro lugar, transportarlas posteriormente hasta el destino y ensamblarlas en el sitio de la obra.

El campamento contará con espacios destinados al alojamiento de los trabajadores, además de oficinas, comedores y otras instalaciones necesarias para su funcionamiento.

Cómo será el complejo modular de San Juan.
Cómo será el complejo modular de San Juan.ChatGPT

Por qué los módulos serán fabricados en China

La producción de las unidades estará a cargo de Beijing Chengdong, una compañía china especializada en sistemas de construcción modular.

Los módulos se fabrican a partir de estructuras de acero y están diseñados para poder ensamblarse, combinarse y apilarse hasta alcanzar tres niveles, una característica que permite adaptar el complejo a las necesidades del emprendimiento.

Uno de los principales factores que influyó en la elección de este sistema fue el costo de fabricación. De acuerdo con las estimaciones difundidas por el sector, producir los módulos en China tendría un valor aproximado de US$500 por metro cuadrado, mientras que el traslado internacional representaría unos US$200 adicionales por metro cuadrado.

En cambio, fabricar las mismas estructuras en Argentina tendría un costo estimado cercano a US$1.300 por metro cuadrado.

Cuánto cuesta la obra en la cordillera de San Juan

La diferencia de costos también quedó reflejada en las propuestas económicas presentadas para realizar el proyecto.

La oferta seleccionada alcanzó aproximadamente los US$52 millones, mientras que una alternativa de origen nacional había presentado una propuesta cercana a los US$70 millones.

De esta manera, el sistema modular fabricado en China permitió presentar una alternativa con un costo considerablemente menor para levantar las instalaciones necesarias en la cordillera.

Así son las casas chinas modulares.
Así son las casas chinas modulares.

Quiénes estarán a cargo del campamento Batidero

En junio de 2026, el proyecto Vicuña adjudicó la ampliación del campamento permanente Batidero a un consorcio integrado por PowerChina, Beijing Chengdong y la empresa argentina RAFA S.A.

El contrato contempla la incorporación de nuevas instalaciones modulares destinadas a ampliar la capacidad del campamento existente y acompañar el desarrollo de las actividades mineras en la zona.

La obra, valuada en unos US$52 millones, permitirá disponer de un complejo preparado para albergar a miles de trabajadores en uno de los puntos más inhóspitos de la cordillera sanjuanina.

Un campamento para acompañar el proyecto de cobre Vicuña

La construcción de Batidero está directamente relacionada con el avance del proyecto Vicuña, que busca desarrollar uno de los principales emprendimientos de cobre de la Argentina.

Debido a las características geográficas del lugar, contar con alojamiento, espacios de trabajo y servicios básicos para los trabajadores resulta clave para sostener las operaciones en la alta montaña.

La utilización de módulos fabricados previamente permite reducir parte de las tareas que deberían realizarse directamente en la cordillera y facilita el montaje de un complejo de gran escala en un entorno donde las condiciones climáticas y la dificultad de acceso representan desafíos adicionales.