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La Ciudad de Buenos Aires avanza en la transformación de su sistema de transporte público con la paulatina incorporación de unidades impulsadas por Gas Natural Comprimido (GNC).

Esta iniciativa, enmarcada en las políticas de la cartera de Infraestructura y Movilidad conducida por Pablo Bereciartua, busca reducir las emisiones contaminantes mediante el despliegue de colectivos de tecnología limpia que ya prestan servicio diario en diversos barrios porteños.

La flota actual de colectivos a GNC en las calles porteñas

De acuerdo con los datos oficiales presentados por el Ministerio de Infraestructura y Movilidad, la Ciudad de Buenos Aires registra más de 200 colectivos a GNC sobre un parque total de 1.612 unidades relevadas.

Este parque sustentable se encuentra distribuido a lo largo de 17 recorridos urbanos, marcando el inicio de un recambio tecnológico progresivo orientado a sustituir la dependencia del combustible diésel tradicional.

Las líneas 65 y 151 al frente de la conversión

El proceso de renovación sustentable está liderado por el Grupo Metropol a través de las líneas 65 y 151, las cuales operan con el 100% de su parque adaptado a este combustible.

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La línea 65 cuenta con 61 coches a gas y la línea 151 posee 78 unidades totalmente nuevas, convirtiéndose en los primeros servicios del sistema porteño en funcionar de manera íntegra bajo esta modalidad.

La incorporación progresiva de marcas y nuevos modelos

El mapa de conversión incluye a la línea 109 con 11 coches King Long sobre una flota de 57, además de sumar coches aislados en los trayectos de las líneas 7, 12, 42, 44, 50, 61, 62, 64, 76, 106, 108 y 115.

Asimismo, fabricantes como Agrale (junto a las carrocerías TodoBus) y la firma Yutong han comenzado a proveer chasis a GNC para las líneas 39, 57, 59, 98, 102, 118 y 152, previendo futuras incorporaciones en los recorridos de las líneas 34, 132 y 180.

La normativa de 2027 que prohibirá los coches 0km a diésel

Esta transición responde a las metas fijadas por el Plan de Movilidad Limpia de la Ciudad, el cual establece que a partir del 1° de enero de 2027 todos los colectivos cero kilómetro que ingresen al sistema porteño deberán ser obligatoriamente a GNC o de propulsión eléctrica.

Mientras las unidades diésel vigentes completan su ciclo de antigüedad máxima permitida, la administración porteña evalúa además el comportamiento de los biocombustibles en condiciones reales de operación para definir su escala futura.