

Construir una megapresa de 315 metros de altura representa una hazaña arquitectónica sin precedentes, pero ejecutarla en un desfiladero que roza los 20 grados bajo cero plantea un desafío casi insuperable.
En las montañas chinas de Sichuan, la masa de tierra y grava utilizada para sellar el núcleo de la presa de Shuangjiangkou tiende a congelarse, amenazando con paralizar las obras durante más de medio año.
Para sortear el bloqueo climático, los ingenieros recurrieron a una solución ingeniosa: redirigir la luz solar directamente hacia la sombra del valle. Mediante la instalación de 27 enormes espejos motorizados —conocidos como heliostatos— situados en la ladera opuesta, lograron proyectar la radiación térmica sobre las zonas heladas de la obra.
Esta red de espejos no solo aporta iluminación, sino que eleva la temperatura de la superficie hasta 6 °C respecto a las áreas contiguas. Con esta maniobra, los equipos ganaron cerca de tres horas extra de trabajo diario durante los meses más crudos del invierno, reduciendo significativamente los plazos de inactividad.

La estructura de Shuangjiangkou, emplazada sobre el río Dadu, albergará más de 46 millones de metros cúbicos de relleno. Una vez finalizada, superará ampliamente la altura de la presa de Jinping-I, consolidándose como una de las infraestructuras hidráulicas más colosales del planeta.
A pesar del vertiginoso ritmo de las obras, la planta ya comenzó a inyectar energía a la red eléctrica nacional. De las cuatro turbinas proyectadas de 500 MW cada una, tres ya se encuentran operativas, alcanzando una capacidad instalada parcial de 1.500 MW.
Cuando el complejo opere a máxima capacidad, generará un promedio anual de 7.700 millones de kilovatios-hora. Este aporte resulta clave dentro del plan de transición energética impulsado por la gigante estatal CHN Energy.
Aunque los heliostatos son habituales en plantas termosolares, su aplicación en la obra civil marca un hito inédito. La capacidad de reorientar el Sol para evitar el congelamiento del terreno demuestra cómo la innovación técnica permite superar barreras geográficas extremas.















