

Durante mucho tiempo, hablar con una inteligencia artificial parecía una actividad puramente funcional: hacer una pregunta, resolver una duda o escribir un texto.
Pero los chatbots empezaron a ocupar otro lugar y, para algunas personas, pasaron a formar parte de sus rutinas y conversaciones.
Entonces surgió una pregunta: ¿qué ocurre cuando el chatbot con el que una persona hablaba cambia drásticamente o deja de comportarse como antes?
Un nuevo estudio publicado en Nature Human Behaviour analizó justamente esa situación. Los investigadores estudiaron 54.861 publicaciones en Reddit relacionadas con Replika y ChatGPT y realizaron siete encuestas con 1.452 participantes. Así, encontraron un aumento de expresiones de tristeza, pérdida y deseo de recuperar el funcionamiento anterior.
A partir de estos datos, los autores desarrollaron una explicación basada en la teoría del apego: en algunos casos, una inteligencia artificial puede adquirir suficiente importancia social para que un cambio en el sistema sea experimentado por el usuario como una perdida.
El día que el chatbot cambió y los usuarios quisieron recuperar lo que tenían antes
La investigación analizó dos episodios concretos en los que una modificación del funcionamiento de un chatbot alteró la experiencia a la que sus usuarios estaban acostumbrados.
El primero ocurrió con Replika, una plataforma creada alrededor de la idea de compañía virtual. Cuando la empresa restringió determinados intercambios de contenido erótico, una parte de los usuarios reaccionó con malestar y comenzó a expresar en redes sociales lo que percibía como una pérdida.
El segundo caso estuvo relacionado con ChatGPT y la llegada de GPT-5, que implicó cambios respecto a los modelos anteriores.
En Reddit, algunos usuarios manifestaron su disconformidad con las modificaciones y reclamaron recuperar una experiencia de conversación que ya formaba parte de su rutina.
Para los investigadores, ambos episodios ofrecieron una oportunidad poco habitual: observar qué ocurre cuando una inteligencia artificial con la que las personas desarrollan un vínculo cambia de manera significativa.
En lugar de limitarse a preguntarles qué opinaban sobre los chatbots, analizaron cómo se modificó el lenguaje de las conversaciones en Reddit antes y después de cada cambio. Allí encontraron un patrón: aumentaron las expresiones negativas, las referencias a la pérdida y los mensajes que pedían volver al funcionamiento anterior.
El efecto fue especialmente marcado en Replika. Después de la modificación estudiada, las publicaciones con contenido negativo aumentaron 24,7 puntos porcentuales. En el caso de ChatGPT, el incremento fue de 13 puntos porcentuales.

Tristeza, sensación de pérdida y una relación que para algunos usuarios era más cercana a lo esperado
Una de las claves del estudio está en cómo los investigadores interpretaron las reacciones de los usuarios.
El concepto utilizado es el apego. En psicología la teoría del apego estudia los vínculos que las personas establecen y las respuestas que pueden aparecer frente a la separación o pérdida.
Los autores aplicaron este marco para analizar qué ocurre cuando el objeto de ese vínculo no es otra persona, sino un sistema de inteligencia artificial.
Las encuestas aportaron un dato especialmente llamativo en el caso de Replika. Los usuarios describieron una sensación de cercanía con el chatbot que, en determinados casos, superaba la cercanía que declaraban tener con un amigo.
También apareció una diferencia entre los dos casos analizados.
Los investigadores encontraron niveles mayores de tristeza y de indicadores asociados con salud mental negativa entre los usuarios de Replika que entre los de ChatGPT.
El tamaño del efecto observado para la tristeza fue de d = 2,67 en Replika y d = 1,41 en ChatGPT. Para el indicador de salud mental negativa, fue de d = 1,72 frente a d = 0,63.
La comparación es relevante porque los dos servicios cumplen funciones diferentes. Replika está construido alrededor de la idea de compañía, mientras que ChatGPT tiene usos mucho más amplios y no está limitado a una relación de ese tipo.
Qué pasa cuando una empresa modifica la relación que el usuario sentía establece
Hay una característica particular de estos vínculos: la otra parte puede cambiar sin que el usuario tenga capacidad de decidirlo.
Una persona puede acostumbrarse a una determinada forma de responder, un estilo de conversación, ciertas funciones o incluso una personalidad percibida. Pero esas características dependen del modelo, de las decisiones de la empresa y de las actualizaciones del producto.
Por eso, una modificación técnica puede generar una consecuencia que no figura en las especificaciones: el usuario puede sentir que perdió algo que formaba parte de su experiencia cotidiana.
El estudio encontró un aumento de los llamados “restoration desires”, es decir, deseos de volver al estado anterior, después de las modificaciones analizadas.
La reacción, entonces, no se limita a un simple rechazo de la nueva versión: en algunos usuarios aparece un lenguaje asociado con la pérdida y con el deseo de recuperar la interacción previa.
Por eso, el trabajo propone mirar las actualizaciones de los sistemas de inteligencia artificial desde una perspectiva diferente. No solamente como cambios tecnológicos, sino también como modificaciones que pueden afectar relaciones que los usuarios consideran significativas.
Los autores plantean que las empresas y los organismos reguladores deberían tener en cuenta estos posibles riesgos psicológicos cuando evalúan actualizaciones importantes de sistemas de IA.
La pregunta que deja abierta la investigación no es si una máquina puede reemplazar a una persona. Es otra, bastante más incómoda: qué ocurre con las emociones humanas cuando la “otra parte” de una relación puede ser modificada con una actualización de software.















