

El Gobierno de Javier Milei, a través del canciller Pablo Quirno, informó que Argentina firmó un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos que tiene como objetivo la baja de aranceles en el marco de las nuevas cargas que impone el país norteamericano a los productos importados.
En ese contexto, la Casa Blanca respondió con un conjunto de exigencias que incluyeron la lucha contra “los productos falsificados” y, en particular, se instó a “tomar acciones” contra las zonas donde se venden estas mercaderías como el barrio de Once en Capital Federal y el mercado de La Salada en la Provincia de Buenos Aires.
Por otro lado, el acuerdo busca “profundizar la cooperación bilateral en materia de comercio e inversión”. En esta línea, Argentina deberá alinearse con normas internacionales para facilitar el comercio y permitirá el ingreso de productos estadounidenses que cumplan con normas aplicables, reglamentos técnicos estadounidenses o procedimientos de evaluación de conformidad de EE.UU. o internacionales, sin exigir requisitos adicionales de evaluación.
¿Cuál fue la exigencia de Estados Unidos sobre los productos ilegales?
El Gobierno norteamericano destacó que Argentina “tomó acciones contra un importante y notorio mercado de productos falsificados” y por eso, además de la buena relación político-comercial de ambos mandatarios, las cargas que recaen sobre los insumos argentinos son bajas.
Sin embargo, la exigencia de Estados Unidos a las autoridades locales fue que debe “mejorar la fiscalización” sobre algunas zonas. Este reclamo se reiteró en el acuerdo de comercio e inversión entre Argentina y Estados Unidos en el capítulo central sobre Propiedad Intelectual, que apunta directamente a los grandes centros de venta de mercadería falsificada como La Salada.

¿Por qué el nuevo acuerdo impacta en comercios como la Salada y Once?
En materia de propiedad intelectual, el acuerdo destacó los avances de Argentina para combatir la falsificación y la piratería, mientras que también exigió a nuestro país que se comprometa a mejorar sus estándares de propiedad intelectual y combatir los grandes centros con bienes falsificados, entre los que destacaba a la feria de La Salada.
Como parte del pacto, el gobierno de Javier Milei se comprometió a “continuar mejorando la fiscalización contra bienes falsificados y pirateados, donde incluyó el ambiente online (las plataformas de venta digital)”.
La Casa Blanca destacó en su comunicado que “Argentina ha tomado acción contra un importante y notorio mercado regional de productos falsificados”.
Por otro lado, las autoridades nacionales se comprometieron a “abordar desafíos estructurales” citados por la Oficina del Representante Comercial de EE.UU., como los criterios de registro y el retraso en la aprobación de patentes (“patent backlog”).

Acuerdo comercial: los otros pedidos de Estados Unidos
Según el reciente “Informe Nacional de Estimación de Comercio Exterior de 2025”, Washington puntualizó distintos aspectos que consideraba problemáticos en su relación comercial con Argentina y en abril de este año enunció algunos puntos a mejorar:
- Eliminación de restricciones a bienes remanufacturados.
- Flexibilización en la importación de bienes de capital usados.
- Acceso restringido al mercado cambiario para importaciones.
- Revisión de los impuestos sobre importaciones que funcionan como “barreras comerciales”.















