

Antes de la baliza V16, los teléfonos móviles y la asistencia en ruta, los motociclistas tenían sus propios códigos para pedir ayuda. Uno de los más conocidos es atar un trapo amarillo al manillar.
Se trata de una señal informal de auxilio, usada sobre todo en Alemania y los países nórdicos, que indica que el conductor necesita ayuda.
El origen del código en Alemania
La costumbre nació en 1956. La revista especializada Das Motorrad publicó un editorial que proponía el uso de un pañuelo amarillo con una doble finalidad: identificar a los motociclistas comprometidos con la seguridad vial y alertar sobre una avería.
La asociación alemana de motoristas conserva esa interpretación: un pinchazo, una falla mecánica o una indisposición física pueden dejar a alguien varado sin manera de contactar a otros. La tela amarilla permite que quienes pasan entiendan la situación.

El color no es casual. El amarillo se destaca frente al asfalto, la vegetación y el cielo, incluso con lluvia, niebla o poca luz. Por eso también está presente en chalecos reflectantes y señales de tránsito.
La señal alcanzó su mayor difusión entre los años 50 y fines de los 60, antes de empezar a perder vigencia en la década siguiente, cuando la expansión de los teléfonos móviles y los servicios de asistencia redujeron su utilidad.
Otros códigos que usan los motociclistas
Hoy, buena parte de los motociclistas desconoce el significado del pañuelo amarillo, incluso en los países donde nació la tradición. En España, por ejemplo, era más habitual dejar el casco en el suelo cerca de la moto parada, con el mismo significado.
Existen otros códigos entre motociclistas que se usan hasta hoy. Dar pequeños golpes con la palma abierta sobre el casco, por ejemplo, suele advertir sobre un control policial en la ruta, aunque también se usa para señalar un riesgo como animales sueltos o un accidente después de una curva.
A diferencia del pañuelo amarillo, que comunica una necesidad personal e inmediata, el toque sobre el casco busca alertar a otros conductores.
Conocer estos códigos puede ser útil para cualquiera que circule por rutas argentinas, ya que, si bien nacieron en Europa, muchos motociclistas locales los adoptaron como parte de la cultura vial.

















