

En el marco del Código de Tránsito y la normativa de vialidad, las señales circulares con borde y franja diagonal roja sobre fondo blanco corresponden al grupo de las señales reglamentarias o prohibitivas.
Su función principal es transmitir una orden imperativa que restringe maniobras específicas para mantener la fluidez del tránsito y prevenir colisiones en zonas operativamente complejas.
Prohibición de cambio de carril: significado, alcance y cómo actuar
La señal que exhibe una flecha curva atravesada por una diagonal roja establece formalmente la prohibición de cambiar de carril. Esta indicación exige que los conductores mantengan de forma estricta la trayectoria sobre la franja de circulación que ocupan, sin realizar desplazamientos laterales ni maniobras de sobrepaso hasta que la señalización vertical u horizontal lo vuelva a permitir.
Su propósito principal es ordenar el flujo vehicular y evitar colisiones laterales en tramos críticos de la vía.
Para identificar correctamente su ubicación y saber cómo reaccionar al visualizarla, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos operativos:
- Dónde se puede encontrar: suele instalarse en tramos de alta complejidad o visibilidad reducida, tales como accesos a puentes, túneles, curvas pronunciadas, distribuidores de tránsito y los metros previos a zonas de peaje o cruces ferroviarios.
- Cómo actuar al verla: el conductor debe sujetar firmemente el volante, mantener la velocidad precautoria del flujo sin frenar de golpe y evitar cualquier intento de adelantamiento, conservando estrictamente el centro de su carril.
- Complemento con demarcación horizontal: esta señal reglamentaria siempre opera en sintonía con las líneas continuas pintadas sobre el asfalto (ya sean blancas o amarillas), las cuales refuerzan visualmente la prohibición física de traspasar los límites del carril.

Escenarios de instalación y motivos de seguridad vial
Esta restricción se ubica en tramos críticos de la calzada donde un cambio de carril representa un peligro directo para la circulación. Habitualmente se instala en zonas de visibilidad reducida como los accesos a curvas pronunciadas, puentes, túneles o pendientes donde no se divisa el tránsito entrante.
Se emplea en la confluencia de flujos vehiculares en ingresos a autopistas, avenidas de alta velocidad o rotondas para prevenir cruces intempestivos.
Su función responde a la necesidad de reforzar la demarcación horizontal continua y evitar choques por alcance o rozamiento entre vehículos que circulan a diferentes velocidades en carriles adyacentes.
Qué multas y sanciones podés tener en caso de no cumplir con lo que indica la señal
El cumplimiento de esta señal es obligatorio en avenidas urbanas, rutas nacionales y autopistas. Ignorar la prohibición de cambio de carril constituye una falta por conducción antirreglamentaria que compromete la seguridad vial de terceros.
En términos económicos y administrativos, las penalizaciones por realizar este tipo de maniobras no permitidas establecen:
- Sanciones pecuniarias: la multa aplicada suele ser entre las 100 y las 300 Unidades Fijas (UF), cuyo monto final se determina según la gravedad de la falta y el nivel de peligro generado para otros conductores o peatones.
- Descuento de puntos: según el sistema de scoring de la jurisdicción correspondiente, la infracción conlleva la quita de puntos en la licencia nacional de conducir.
- Actas de infracción registradas: el antecedente queda asentado en el historial del titular o conductor, lo que puede obstaculizar trámites vehiculares o la renovación del carnet de conducir.
















