
“Pasión” e “inconformismo” son las palabras que mejor definen a Fernando Roma, actual responsable de tech en una de las mayores empresas del retail argentino: COTO. Él asegura que esas dos ideas fueron centrales en su trayectoria profesional. Y que siempre procura transmitirlas a sus equipos.
Muchos años antes de llegar al puesto de Director de Tecnología y Canales Digitales que hoy ocupa, Roma empezó a trabajar mientras todavía estudiaba sistemas en la UADE. “Como muchos jóvenes en la facultad, hice un poco de todo: cobranzas, atención al cliente e –incluso– me presenté a una búsqueda para repositores que publicó COTO”, recuerda hoy con una sonrisa quien es director de TI de la cadena.
Su acercamiento profesional a la tecnología comenzó de una forma poco convencional. Mientras cursaba comenzó a trabajo para sostener sus estudios. “Entré como activador de cobranzas en TNT, un courier holandés que funcionaba como el brazo internacional de Andreani, y me asignaron al seguimiento de reclamos de clientes. Lo gracioso es que para el trabajo me dieron un cuaderno y un escritorio”, cuenta. Y, como corresponde a un estudiante de sistemas, el cuaderno duró poco porque Fernando creó un sistema para ordenar los reclamos. “Y como además sabía resolver temas técnicos, me terminé convirtiendo en el soporte técnico informal de mis compañeros”.
La oportunidad real llegó cuando la empresa se separó de Andreani y armó su propio staff de tecnología. Roma, con apenas 20 años, fue el elegido para el puesto. Y como es un tipo de permanencia, permaneció allí, creciendo, por nueve años.
Esa experiencia le aportó una formación corporativa y multicultural. Tuvo jefes españoles y chilenos, trabajó con personas de distintos países y recibió capacitación intensiva en inglés. “Ahí aprendí a preparar un presupuesto global, cómo se proyecta un ejercicio y cómo se maneja una organización multinacional”, recuerda.

Crecimiento y liderazgo
Pero llegó la hora del salto profesional: “Pasé a Molinos Río de la Plata y de conducir un grupo de siete personas a liderar uno de cincuenta y pico”. Ahí también siguió creciendo como jefe de áreas para terminar en la Gerencia de Sistemas y Logística para el negocio de productos de supermercado”, know-how que, seguramente, lo ayuda hoy en su performance en COTO.
En Molinos estuvo, otra vez, mucho tiempo: “Fueron trece años y pude aprender y participar de procesos complejos como la incorporación de compañías adquiridas, la integración de una operación en Italia, la compra de una parte de Bonafide y la venta de un frigorífico chileno a Walmart, entre otros desafíos”.
En 2017, su trayectoria pegó un giro significativo: el Grupo Gire, cuyos accionistas incluían a Santander, HSBC y Citi, quería crear una empresa transportadora de caudales. Roma dejó Molinos, donde conducía un equipo de 70 personas, para cofundar una startup, desde una oficina vacía y con la compañía de apenas dos ejecutivos: uno especializado en logística y otro en seguridad.
En cinco meses pusieron en funcionamiento la primera planta de procesamiento de dinero y, al cabo de un año, sus camiones ya estaban circulando. Cuando Roma dejó el proyecto, la ya no tan nueva empresa tenía 300 empleados, flota propia, tres plantas de procesamiento y sistemas sofisticados de gestión, seguimiento y sensorización de vehículos. Y, sobre todo, en esa experiencia condensó buena parte de sus aprendizajes anteriores.
Tras ese éxito, lo llamaron para asumir la Dirección de Tecnología de todo el grupo, con responsabilidad sobre cuatro compañías. Y ocupó esa posición entre 2020 y 2023. “Pero durante la pandemia no me aguantaba en mi casa, así que decidí volver a estudiar”, cuenta. “Empecé en Administración de Empresas, me fasciné con marketing y ya me recibí de ‘Técnico en Comercialización’. Ahora voy por la licenciatura”.

El inicio en COTO
Su llegada a COTO ocurrió casi de casualidad. “Por temas personales yo viajaba con frecuencia a Formosa. Y desde hacía tiempo, una conocida mía que es headhunter me convocaba para una búsqueda muy especial. La verdad es que yo en Gire estaba cómodo, pero ella me insistía tanto que acepté ir a su entrevista casi como gesto de amistad para con ella, porque en ese momento no me interesaba cambiar de trabajo”.
Pero la entrevista lo sorprendió totalmente: “Ahí estaban Sofía Coto, Matías Coto y –al rato– llegó el propio Alfredo Coto, que es como el Mick Jagger del rubro”. Y le propusieron una conversación completa y compleja sobre un responsable de IT. “Tuvimos otra reunión y pude hablar a fondo, y sentí que realmente ellos estaban dispuestos a emprender la transformación que se venía y entender qué compañía imaginaban para las generaciones siguientes”.
Según sus recuerdos, “COTO era una organización familiar de gran escala, con sistemas sólidos que habían acompañado su crecimiento. Pero ahora tenían que empezar a modernizarse para responder a las nuevas formas de comprar y vender. Lo cierto es que Alfredo tiene 84 años, pero sigue siendo una máquina de trabajar: me desafía y me hace pensar todo el tiempo en cómo mejorar”, asegura.
El programa que armaron para la compañía es un plan a cinco años aprobado por la empresa. “Teníamos una arquitectura con muchísimos desarrollos propios, tecnologías heredadas de sistemas adquiridos hace añares y procesábamos hasta 40 mil procesos batch por día. Era una estructura eficaz, pero de otra época, que ya quedaba rígida para ofrecer servicios personalizados y operar en tiempo real”.
Con esta transformación en marcha, tuvieron que reorganizar el área IT, crear equipos de arquitectura empresarial, de soluciones y de datos, entre otros. “Hoy, Tecnología reúne a unos 350 profesionales y realineamos toda la arquitectura, llevando algunas cosas a Cloud con SaaS. Otras las seguimos procesando nosotros en nuestro propio data center, que es el primero con triple certificación”.
Entre otros detalles interesantes armaron un centro de innovación para operaciones digitales y crearon un mercado de cercanía autogestionado, donde no hay cajeros tradicionales, sino asistentes que acompañan durante la compra y ayudan en las cajas de autocobro.
En paralelo, renovaron COTO Digital, sumándole un nuevo motor de búsqueda y recomendaciones basadas en el input de los usuarios. Por supuesto, encararon proyectos de inteligencia artificial, con “GlorIA”, el agente bautizado en homenaje, claro, a Gloria Coto. Esa opción ya resuelve de manera autónoma el 50% de las interacciones que llegan por WhatsApp.
Ante la pregunta: ¿micromanagement o delegar? Fernando prefiere formar equipos capaces de asumir responsabilidades y transformar la organización es la mejor opción.
Por encima de elegir plataformas o liderar proyectos, ¿qué debe hacer un CIO para cumplir su rol? “Hoy debe conocer la operación de la empresa, el negocio, comprender los números, escuchar y confiar en sus colaboradores”.
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Fernando Roma fue nominado a los Premios CIO 2026 y obtuvo el tercer lugar en la votación realizada entre sus pares.














