Que un perro se levante apenas su dueño abandona la silla o la cama es una escena habitual en muchos hogares. Aunque suele interpretarse como una muestra de cariño o fidelidad, este comportamiento tiene una explicación ligada a la evolución de la especie y a la forma en que los perros construyen el vínculo con las personas.

Los especialistas explican que los perros son animales sociales, acostumbrados a observar los movimientos de quienes consideran parte de su grupo. Por eso, cuando una persona se pone de pie, la mascota puede asociarlo con el inicio de una actividad, como un paseo, la comida o un momento de interacción. En la mayoría de los casos, se trata de un comportamiento completamente normal y aprendido con el tiempo.

Sin embargo, seguir al dueño de manera constante también puede esconder un problema de comportamiento. El médico veterinario Manuel Manzano advirtió que algunos perros desarrollan un apego excesivo que puede derivar en ansiedad por separación. “El animal cree que va a entrar en una fase de ansiedad por separación; se levanta y te sigue no vaya a ser que tengas la tentación de irte de casa sin decirle nada”, explicó en un video publicado en su canal de YouTube Veterinario Gratis.

En estos casos, el seguimiento suele ir acompañado de otras conductas como intentar bloquear el paso, emitir gemidos, mostrarse inquieto o no tolerar quedarse solo. Además, esa necesidad permanente de estar alerta puede afectar el descanso del animal. Un perro adulto necesita dormir entre 12 y 14 horas por día y, si se despierta ante cualquier movimiento, no logra alcanzar un sueño reparador. Según el especialista, esta hipervigilancia puede volverlo más irritable e, incluso, favorecer cambios de conducta o episodios de agresividad.

Los especialistas recomiendan prestar atención si el perro comienza a seguir a su dueño de forma repentina o compulsiva.
Los especialistas recomiendan prestar atención si el perro comienza a seguir a su dueño de forma repentina o compulsiva.ChatGPT

El cambio merece aún más atención cuando aparece de forma repentina. Si un perro que antes permanecía tranquilo comienza a seguir a su dueño a todas partes, podría estar intentando comunicar que siente dolor o malestar físico. “El perro no sabe hablar, entonces quiere hacerte partícipe de que algo le duele”, señaló Manzano.

Ante este escenario, los veterinarios recomiendan realizar una observación general del animal para detectar signos como abdomen inflamado, zonas del cuerpo que intenta morderse o sensibilidad al tocar patas, cabeza o vientre. También aconsejan revisar los oídos, ya que una otitis puede explicar un cambio brusco en el comportamiento. Si el seguimiento constante se combina con ladridos compulsivos, destrucción de objetos al quedarse solo o inquietud persistente, la recomendación es consultar con un veterinario para descartar problemas de salud o trastornos de ansiedad.