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Cada vez es más común ver autos con una cinta roja u otros elementos colocados sobre la patente.

Aunque muchos lo hacen por estética o para proteger la chapa, modificar u ocultar la identificación del vehículo puede derivar en multas y otras sanciones.

Cinta roja en la patente: por qué está prohibida

La patente debe permanecer siempre visible y legible. Por eso, no puede estar cubierta, pintada, doblada ni alterada con cintas, adhesivos u otros elementos.

Algunos conductores colocan cinta roja para modificar la apariencia de letras o números y dificultar su lectura por parte de las cámaras de control. Sin embargo, esta práctica está prohibida y puede ser sancionada.

La patente no debe estar cubierta, doblada, pintada ni modificada con cintas, adhesivos o cualquier otro elemento que altere su lectura. (Foto: Imagen ilustrativa creada con IA)
La patente no debe estar cubierta, doblada, pintada ni modificada con cintas, adhesivos o cualquier otro elemento que altere su lectura. (Foto: Imagen ilustrativa creada con IA)

Multas por llevar la patente adulterada

Circular con una patente tapada o modificada constituye una falta grave. En los controles de tránsito, las autoridades verifican que la chapa pueda leerse correctamente.

Si detectan irregularidades, el conductor puede recibir una multa e incluso enfrentar otras sanciones, como la retención de la licencia de conducir, según cada caso.

Patente: qué exige la normativa vigente

La Agencia Nacional de Seguridad Vial controla que las patentes estén en buen estado y sean totalmente legibles. Entre las infracciones más frecuentes se encuentran:

  • Colocar cintas sobre letras o números.
  • Cubrir parcial o totalmente la patente.
  • Pintar o modificar sus caracteres.
  • Usar accesorios que dificulten su lectura.
  • Circular con una chapa deteriorada o ilegible.

Mantener la patente visible y en buenas condiciones permite evitar sanciones y facilita la identificación del vehículo durante los controles.