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El mate de metal, ya sea de acero inoxidable, alpaca o plata, con el uso diario suele perder brillo y acumular sarro en su interior.

Ese desgaste es habitual en los mates que se usan todos los días, sobre todo si el agua de la zona es dura o si no se lava con frecuencia.

Para recuperarlo sin productos agresivos, se viralizó un truco casero que usa apenas un bollito de papel aluminio.

El sarro y las manchas oscuras aparecen cuando los minerales del agua y los restos de yerba quedan en contacto prolongado con el metal, algo casi inevitable en un mate de uso diario.

Cómo aplicar el truco del papel aluminio paso a paso

La técnica es económica y lleva pocos minutos:

  • Hacer un bollito compacto con un trozo de papel aluminio de unos 15 centímetros.
  • Humedecer el interior del mate con agua tibia.
  • Frotar el bollito contra las paredes internas, insistiendo en las zonas más oscuras.
  • Enjuagar con abundante agua y secar con un repasador limpio.
Poner un bollito de papel aluminio en el mate: para qué sirve y por qué lo recomiendan.
Poner un bollito de papel aluminio en el mate: para qué sirve y por qué lo recomiendan.Gemini.

Para las manchas más resistentes, conviene sumar una pizca de bicarbonato de sodio o sal gruesa al bollito antes de frotar.

Esa combinación potencia el efecto de pulido sobre el metal.

Conviene hacer movimientos circulares y suaves, sin forzar demasiado, para no rayar la superficie interna del mate.

Si el sarro está muy incrustado, se puede repetir el proceso una segunda vez antes de pasar al enjuague final.

Por qué funciona y qué cuidados tener

El aluminio genera una reacción con el bicarbonato disuelto en agua que ayuda a aflojar el óxido superficial de metales como la plata y la alpaca. Es el mismo principio que se usa para pulir cubiertos.

Esa reacción electroquímica transfiere el óxido desde el metal del mate hacia el papel aluminio, en lugar de simplemente raspar la superficie con químicos agresivos.

Por eso, el bollito suele quedar visiblemente opaco o manchado después de usarlo, señal de que efectivamente absorbió parte de la suciedad.

Conviene evitar este método en mates de calabaza, madera o cerámica, ya que el papel aluminio solo cumple su función sobre superficies metálicas.

Tras el pulido, es importante enjuagar bien el mate antes de volver a usarlo, para eliminar cualquier resto de bicarbonato o sal.

Repetir este truco una vez cada dos o tres semanas alcanza para mantener el metal en buen estado sin necesidad de una limpieza profunda constante ni de comprar productos específicos para pulir metales.

También ayuda secar el mate por completo después de cada uso y guardarlo destapado, ya que la humedad acelera la aparición de manchas y opacidad en el metal.

Con este truco de bajo costo, el mate metálico recupera su brillo original sin necesidad de productos de limpieza especiales ni gastos extra.