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La artista francesa Kamsou, de 36 años, tomó la decisión de radicarse de forma permanente en el monte de Traslasierra, provincia de Córdoba, tras un largo período habitando y recorriendo diversos países.
Luego de residir en naciones como Malaui, Burkina Faso, Líbano, Estados Unidos y Brasil, Kamsou encontró en la geografía cordobesa el lugar propicio para desarrollar su obra y edificar su vivienda definitiva.
Una trayectoria internacional previa al asentamiento definitivo
Durante años, la rutina de la artista estuvo definida por la movilidad constante y el rechazo a la idea de establecer un hogar fijo, factor que influyó en sus decisiones personales y vínculos pasados.
Su recorrido incluyó estadías en distintos continentes, donde absorbió variadas pautas culturales. Sin embargo, la búsqueda de una estabilidad espacial la llevó a interrumpir la dinámica de viaje permanente para concentrar sus recursos en un único territorio.
Las razones de la elección del monte y el desarrollo creativo
La radicación en el entorno natural de Traslasierra respondió a la necesidad de reconectar con la intuición, la producción artística y la vinculación humana en un entorno de baja densidad urbana.

Según la Kamsou, el aislamiento relativo del monte facilitó la manifestación acelerada de sus proyectos, transformando la vivienda y sus alrededores en la pieza central de su propuesta estética.
La construcción de “el templo” y los criterios técnicos de la obra
La edificación de la vivienda, denominada por su dueña como “el templo”, demandó un plazo total de 13 meses de trabajo. Antes de concretar la obra, la artista residía en una casilla rodante dentro del mismo terreno, estructura que posteriormente fue reconvertida en área de estacionamiento.
La propiedad fue levantada con ladrillón crudo y revocada a la cal. Para la determinación del emplazamiento exacto, se realizó una consulta de radiestesia con el fin de detectar cruces energéticos de agua subterránea y líneas geopáticas, lo que motivó el desplazamiento de la planta original unos 100 metros para optimizar las condiciones del terreno.
Entre las proyecciones a futuro para el inmueble se incluyen la colocación de un techo de chapa transparente sobre la galería y la aplicación de pintura exterior con acabado marmolado en dos tonos de rosa.
Filosofía de residencia: incomodidad, comunidad y autenticidad
El proyecto habitacional se complementa con una perspectiva centrada en la autogestión emocional y la integración comunitaria. La propuesta promueve abordar las situaciones complejas sin recurrir a mecanismos de distracción o validación externa.
Asimismo, la dinámica social en la zona se apoya en la diversidad cultural de los residentes del pueblo, donde las redes de cooperación y los proyectos artísticos compartidos funcionan como sostén del esquema de vida elegido.
















