

Una mujer de 45 años murió este lunes en el Hospital Ramón Carrillo de Bariloche tras contraer hantavirus, luego de haber sido derivada horas antes a la Unidad de Terapia Intensiva por el agravamiento repentino de su cuadro.
El caso despertó atención porque los síntomas se manifestaron una vez vencido el plazo de seguimiento que suele aplicarse a los contactos estrechos de un paciente confirmado.
Hantavirus: un contagio dentro de la misma familia
La mujer era pareja de un hombre que, semanas antes, había estado internado por la misma enfermedad y luego recibió el alta médica. Tras ese primer diagnóstico, tanto ella como su hijo cumplieron un aislamiento preventivo de 21 días, el protocolo estándar para los contactos estrechos, y continuaron bajo control sanitario por haber compartido convivencia con el infectado.
El cuadro de la mujer comenzó en los últimos días con signos que, en un principio, se interpretaron como una infección urinaria. Ese diagnóstico inicial cambió el domingo, cuando ingresó a la guardia con fiebre, dolores musculares y tos, síntomas que llevaron a los médicos a sospechar hantavirus. Quedó internada en Cuidados Intermedios y un test de PCR confirmó la infección horas después.
De la guardia a la terapia intensiva
La evolución clínica se aceleró en poco tiempo. La paciente fue trasladada a Terapia Intensiva con un cuadro severo que requirió asistencia respiratoria mecánica. Desde el hospital informaron que, a pesar del trabajo del equipo médico, la mujer no pudo superar el rápido deterioro de su salud.

Rodrigo Bustamante, a cargo del área de Epidemiología del hospital, había señalado en las horas previas al fallecimiento que el caso encendía sospechas de transmisión interhumana, un fenómeno que no se registraba en Bariloche desde hacía más de una década. Según explicó, esa forma de contagio sí se había dado antes en Epuyén, durante el brote de 2019, y el año pasado en El Bolsón, también dentro de un núcleo familiar.
La particularidad de la cepa Andes
El primer caso de la familia —el del marido de la víctima— había generado en su momento dudas sobre el origen del contagio, ya que el hombre había viajado recientemente al norte del país, a Salta y Jujuy, zona donde circula otra variante del virus. Los estudios posteriores determinaron que se trataba de la cepa Andes, propia de la región patagónica.
Esa cepa tiene una característica que la distingue de otras variantes circulantes en Argentina: además de transmitirse por contacto con orina, saliva o heces de roedores infectados, puede contagiarse de persona a persona. Por ese motivo, tras el primer diagnóstico familiar, se dispuso el aislamiento y el seguimiento de los contactos estrechos, tal como establece el protocolo para esta variante.
El cuarto caso de la temporada en la región andina
Con este deceso, la zona cordillerana suma cuatro casos de hantavirus confirmados en lo que va de 2026. El primero se había registrado en El Bolsón, con evolución favorable y alta médica; el segundo correspondió a un policía de 39 años de Bariloche, que murió tras infectarse presuntamente en la zona de la cascada Santa Ana, cerca del límite con Chile.
A nivel nacional, el panorama también mostró un incremento. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, que abarca la temporada 2025-2026, se confirmaron 651 casos de hantavirus en el país, con picos de contagios concentrados entre octubre y enero —16 casos en noviembre, 21 en diciembre y 17 en enero—, cifras superiores a las de temporadas anteriores. El mismo reporte señala que el 70% de los infectados tiene entre 20 y 49 años, con una edad promedio de 36 años, y que ya se notificaron 36 fallecimientos por esta causa durante la temporada.
Qué hacer ante la sospecha de hantavirus
El hantavirus es una zoonosis: se transmite principalmente por contacto con orina, saliva o excrementos de roedores infectados, ya sea por inhalación de partículas suspendidas en el aire o por contacto directo. Los síntomas más frecuentes incluyen fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, náuseas y, en los casos más graves, dificultad respiratoria.
Ante cualquiera de estos signos, especialmente después de actividades al aire libre en zonas rurales o de haber tenido contacto con un caso confirmado, las autoridades sanitarias recomiendan consultar de inmediato en el centro de salud más cercano.















