

A la hora de comprar carne, el asado y las milanesas suelen llevarse toda la atención.
Sin embargo, existen alternativas más económicas, rendidoras y magras que pueden convertirse en una excelente opción para las comidas de todos los días.
Son piezas que muchas veces quedan relegadas, pero que pueden ofrecer muy buenos resultados cuando se preparan de la manera adecuada, especialmente en guisos, estofados y comidas de olla.
Tortuguita: el corte magro que rinde y queda tierno
La tortuguita proviene de la pierna trasera de la vaca y se caracteriza por tener poca grasa.
No es la mejor opción para una cocción rápida, pero puede convertirse en una carne muy tierna cuando se cocina durante un tiempo prolongado.
Es ideal para:
- Guisos y estofados.
- Carne desmenuzada.
- Preparaciones a la cacerola.
- Platos que necesitan varias horas de cocción.
Paleta: económica, versátil y perfecta para la olla

La paleta es otro de los cortes que pueden aprovecharse para preparar comidas abundantes sin recurrir a las piezas más costosas.
Funciona especialmente bien con cocciones largas, que permiten ablandar sus fibras y concentrar el sabor.
Puede utilizarse para guisos, estofados, carne a la olla y otras preparaciones familiares.
Palomita: el corte que pocos eligen y sirve para mucho
La palomita también puede ser una alternativa para quienes buscan una carne magra y rendidora.
Es un corte que puede utilizarse en distintas preparaciones, pero también resulta más práctico para cocinar a la cacerola, al horno o en platos donde la carne se combina con verduras y salsas.
Cómo cocinar estos cortes para que queden tiernos
El secreto está en no apurarlos. La cocción lenta permite que las fibras y los tejidos conectivos se ablanden progresivamente.
Una buena opción es cortar la carne en trozos, dorarla primero y luego cocinarla a fuego bajo junto con verduras, caldo o salsa.
De esta manera, cortes que pueden resultar firmes si se cocinan rápidamente se transforman en una carne tierna, sabrosa y rendidora.
Los tres cortes para gastar menos en carne
La tortuguita, la paleta y la palomita tienen algo en común: permiten salir de los cortes más tradicionales y preparar comidas abundantes sin depender del asado o la milanesa.
Además, son especialmente útiles para guisos, estofados y otros platos de olla que permiten aprovechar la carne y obtener varias porciones.












