

Limpiar la parrilla antes de un asado puede convertirse en una tarea tediosa por la suciedad y grasa que acumulan los fierros que suele ser difícil de remover.
Muchos evitan el uso de productos químicos y desengrasantes por ser una superficie que está en contacto con la carne, por lo que el truco con bicarbonato y una cebolla se convierte en el aliado ideal para la rutina de limpieza.
¿Para qué sirve el bicarbonato en la limpieza de la parrilla?
El bicarbonato de sodio potencia la limpieza por ser ligeramente abrasivo, es decir que ayuda a desprender residuos de grasa y comida quemada. En la misma línea, su naturaleza alcalina facilita la remoción de suciedad grasosa.
Para su uso, se recomienda mezclar con agua para formar una pasta. Se debe aplicar en la totalidad de la superficie con la parrilla fría y dejar actuar unos minutos. Luego, cepillar con un cepillo metálico y limpiar varias veces con un trapo húmedo.

¿Cómo usar una cebolla para limpiar la parrilla?
Diversos parrilleros utilizan una cebolla cortada a la mitad para limpiar la parrilla. Esto se debe a que al frotarla sobre los fierros calientes libera agua y compuestos azufrados que ayudan a ablandar residuos y facilitan su remoción.
Su humedad genera vapor al entrar en contacto con la superficie caliente, lo que permite despegar parte de la grasa quemada sin usar productos químicos.
Cómo combinar el bicarbonato y la cebolla para limpiar la parrilla
Las características de estos dos ingredientes pueden ser combinados para la limpieza de la parrilla. El paso a paso será el siguiente:
- Con la parrilla fría y sin encender el fuego, aplicar la mezcla de bicarbonato y agua.
- Dejar actuar por 15 minutos.
- Con un trapo o repasador húmedo, retirar todo el exceso.
- Hacer las brasas con normalidad y calentar la parrilla.
- Cuando los fierros estén calientes, pasar una cebolla cortada a la mitad sin retirar la cáscara.













