

Un equipo de arqueólogos realizó un hallazgo extraordinario en Italia al recuperar del fondo del lago Bolsena una pequeña estatua de arcilla con más de 3.000 años de antigüedad.
Aunque su tamaño apenas supera el de la palma de una mano, la pieza despertó un enorme interés entre los especialistas por un detalle único que permite establecer un vínculo directo con una persona que vivió durante la Edad del Hierro.
La figura fue encontrada en el yacimiento sumergido de Gran Carro di Bolsena, uno de los sitios arqueológicos subacuáticos más importantes de Europa, y podría aportar información clave sobre las costumbres, creencias y actividades cotidianas de una comunidad que habitó la región hace tres milenios.
El detalle que convierte a esta estatua en una pieza única
Lo que hace excepcional a esta figura femenina de arcilla no es únicamente su antigüedad. Los arqueólogos comprobaron que todavía conserva visibles las huellas dactilares de la persona que la modeló entre los siglos X y IX a. C.

Según informó la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje de Italia, las marcas quedaron impresas sobre la superficie durante el proceso de fabricación y sobrevivieron intactas durante más de 3.000 años gracias a las condiciones de conservación bajo el agua.
Además, los especialistas detectaron una impresión textil en la zona del pecho de la figura, una característica poco común que podría aportar nuevas pistas sobre las técnicas artesanales utilizadas por las poblaciones de la época.
Una figura inacabada que revela cómo vivían las comunidades de la Edad del Hierro
La estatua fue localizada en 2024 en el sector conocido como Aiola, una zona arqueológica que permanece sumergida bajo las aguas del lago volcánico Bolsena.
Aunque la pieza nunca llegó a completarse, los investigadores consideran que su valor histórico es enorme, ya que las marcas visibles del modelado permiten reconstruir parte del proceso de fabricación y ofrecen una mirada excepcional sobre la vida cotidiana de las comunidades que habitaron el centro de Italia durante la Edad del Hierro.
Los expertos compararon el hallazgo con otras figuras similares encontradas en contextos funerarios de la península itálica. Sin embargo, en este caso la estatuilla apareció en un entorno relacionado con actividades domésticas, lo que abre distintas hipótesis sobre su función original.
Algunos investigadores creen que pudo haber sido utilizada en rituales comunitarios, mientras que otros consideran que simplemente se trató de un objeto abandonado antes de finalizar su elaboración.
El antiguo asentamiento sumergido que sigue sorprendiendo a los arqueólogos
Gran Carro di Bolsena es considerado uno de los yacimientos subacuáticos más relevantes de Italia. Los estudios realizados en la zona indican que originalmente se trataba de un asentamiento construido sobre tierra firme, que quedó cubierto por el agua tras modificaciones naturales en el nivel del lago.
Las investigaciones han revelado vestigios correspondientes a la Edad del Bronce Medio y una intensa ocupación durante la Edad del Hierro, período al que pertenece la estatuilla recién descubierta.
En el sector de Aiola también se identificaron restos de fogatas ceremoniales, depósitos de alimentos almacenados en grandes recipientes cerámicos y objetos metálicos de prestigio. Estos hallazgos muestran que el lugar combinaba espacios de vivienda con áreas destinadas a prácticas religiosas y rituales.













