

Humedad en las paredes, manchas de moho, filtraciones y pintura descascarada son algunos de los problemas que pueden aparecer durante un alquiler.
Además de afectar el aspecto de la vivienda, estos desperfectos pueden generar discusiones entre propietarios e inquilinos a la hora de finalizar el contrato, especialmente si existe un depósito en garantía.
Antes de rasquetear una pared y volver a pintarla, es fundamental determinar de dónde proviene la humedad. Una filtración del exterior, una pérdida de una cañería, humedad ascendente desde los cimientos o la condensación requieren tratamientos diferentes.
En algunos casos, cuando el problema está relacionado con el ingreso de agua a través de una superficie, pueden utilizarse productos hidrófugos o impermeabilizantes para reducir la absorción de humedad. Sin embargo, estos productos no reemplazan la reparación de una cañería rota, una pérdida de agua o un problema estructural.
Además, en un alquiler, identificar el origen de la humedad es clave para determinar quién debe hacerse cargo de la reparación.
¿Humedad y pintura descascarada? El primer paso es descubrir de dónde viene el agua
No toda humedad tiene el mismo origen. Una pared puede deteriorarse por una filtración proveniente del exterior, una pérdida en una instalación, humedad ascendente desde los cimientos o condensación generada por las condiciones de uso y ventilación del ambiente.
Por eso, antes de pintar nuevamente, hay que solucionar primero la causa. Si el agua continúa ingresando a la pared, cualquier pintura o revestimiento aplicado sobre la superficie puede volver a desprenderse.
En un alquiler, además, es importante comunicar el problema al propietario o a la inmobiliaria antes de realizar una reparación por cuenta propia. Lo recomendable es dejar constancia mediante un medio que permita acreditar el reclamo y conservar fotografías y videos del estado de la pared.
Esto también permite determinar si se trata de un deterioro propio del inmueble o de un daño que pueda atribuirse al inquilino.

¿Quién paga la reparación de una pared con humedad?
El Código Civil y Comercial establece que el locador debe conservar el inmueble en condiciones de servir para el uso y goce convenido y hacerse cargo de las reparaciones necesarias cuando el deterioro tenga una causa no imputable al locatario.
Por lo tanto, si la pintura se desprende porque existe una filtración estructural, una falla del inmueble o un desperfecto que no fue provocado por el inquilino, en principio la reparación no debería trasladarse al ocupante.
En cambio, el inquilino responde por los deterioros que haya causado y debe conservar el inmueble en el estado en que lo recibió, teniendo en cuenta el desgaste propio del paso del tiempo y el uso regular.
La técnica del hidrófugo que usan los albañiles para frenar las filtraciones
Cuando el agua penetra a través de una pared o una superficie porosa, una de las alternativas utilizadas en construcción es aplicar productos hidrófugos o impermeabilizantes.
Estos materiales están diseñados para disminuir la absorción o el paso del agua en determinadas superficies. Según el producto y el tipo de construcción, pueden utilizarse sobre revoques, mampostería y otras superficies expuestas a la humedad.
Pero hay una aclaración fundamental: el hidrófugo no soluciona cualquier problema de humedad.
Si existe una cañería rota, una pérdida activa, una filtración proveniente de un techo o un problema estructural, primero debe repararse la causa. Aplicar un producto impermeabilizante directamente sobre una pared afectada puede ocultar temporalmente el problema, pero la humedad puede reaparecer.
¿Cómo se prepara una pared antes de aplicar el tratamiento?
El procedimiento depende del tipo de superficie y del producto elegido, pero, en términos generales, no se recomienda simplemente cubrir la pintura deteriorada.
Primero hay que identificar y solucionar el origen del agua. Luego puede ser necesario retirar la pintura que está floja o descascarada, limpiar la superficie, eliminar restos deteriorados y reparar grietas o sectores dañados antes de aplicar el tratamiento correspondiente.
Una vez seca y preparada la superficie, el producto hidrófugo o impermeabilizante se aplica siguiendo las indicaciones específicas del fabricante.
Cómo evitar que el propietario te descuente el arreglo del depósito
El punto clave para el inquilino es diferenciar entre el desgaste normal del inmueble y un daño provocado por su uso. Si la pintura se desprende como consecuencia de una filtración, humedad estructural o un desperfecto que no fue causado por el ocupante, conviene documentar el problema y avisar al propietario o a la inmobiliaria cuanto antes.
Las fotografías, videos, mensajes y presupuestos pueden servir como respaldo para demostrar cuándo apareció el desperfecto y cuál fue su posible origen. También es recomendable conservar las comunicaciones en las que se informó la situación.
Antes de entregar las llaves, el inquilino debería dejar asentado el estado del inmueble y evitar realizar reparaciones importantes sin acordarlas previamente con el propietario.
De esta manera, puede reducir el riesgo de que una reparación necesaria sea posteriormente considerada un daño atribuible al inquilino y descontada del depósito.















