Prestige Auto, representante de Mercedes-Benz en la Argentina, relanzó smart, marca que en los ‘90 fue histórica por sus autos híper compactos que, ahora, está reconvertida en fabricante de vehículos 100% eléctricos. El lanzamiento tuvo un guiño por parte del CEO de la automotriz local, Daniel Herrero: “Es una opción producir smart en la Argentina”.
Prestige es la ex Mercedes-Benz Argentina que, el año pasado, fue vendida, junto con la fábrica de Virrey del Pino, por la alemana Daimler al grupo local Open Cars, que encabeza el financista Pablo Peralta, titular del Grupo de Servicios y Transacciones (GST).
Herrero, quien fue CEO de Toyota entre 2010 y 2022 y lo reclutaron para tomar el volante de la nueva operación, había anunciado en mayo que, para ampliar la oferta de productos en el mercado local, relanzaría smart.
Este martes, fue el lanzamiento oficial de la marca, cuya gama inicial tendrá dos productos: #1 y #3. Ambos “hashtag” se venden en versiones Pure, Pro, Pro+ y la deportiva Brabus.
El primero se venderá en precios de u$s 49.900 (#1 Pure), u$s 54.500 (Pro), u$s 62.500 (Pro+) y u$s 73.900 (Brabus). El segundo, de u$s 56.500 (#3 Pro), u$s 64.500 (Pro+) y u$s 75.900 (Brabus).
Ya están en 10 concesionarias de Mercedes-Benz (seis de AMBA y Córdoba, Mendoza, Tucumán y Rosario). Además de la garantía de tres años sin límite de kilometraje y de ocho años o 160.000 kilómetros para la batería y los componentes eléctricos, como el resto de los productos de la alemana, en el caso de smart, se ofrece también una garantía de recompra.
“Dentro de los tres años de la compra, se podrán dar en parte de pago por otro producto nuestro, con un descuento en base al valor actualizado del modelo en el concesionario”, explicó Herrero durante la presentación, realizada en Nordelta.

Smart fue creada en 1994 como un joint venture entre Daimler y la fabricante suiza de relojes Swatch. Con revolucionarios city cars como el ForTwo (dos pasajeros) de 1998 y el ForFour (cuatro plazas) de 2004, se vendió en la Argentina desde 2010 a 2019. Durante esos nueve años, se comercializaron un total de 1600 unidades en el país.
Desde 2019, la marca le pertenece a la automotriz china Geely, dueña, a su vez, del 10% de Daimler. Además, sus productos están diseñados por el equipo global de diseño de Mercedes-Benz. Razón por la cual Prestige no tuvo restricciones para sumarlo a su oferta.
“La primera vez que fuimos a Alemania, vimos que los autos de smart estaban expuestos, en una esquina. Preguntamos si se podían vender en una concesionaria de Mercedes-Benz. Nos respondieron que sí, que eran una marca del grupo. Son productos de la góndola de Mercedes-Benz”, contó Herrero.
Hsata agosto, el mercado de autos en la Argentina cayó 13,3%, a 385.091 unidades, informó Acara, la cámara de los concesionarios oficiales. Sin embargo, las marcas importadas -en especial, las chinas- muestran crecimientos de tres a cuatro dígitos y ya tienen más del 10% de participación en las ventas.
También los vehículos de motorización electrificada. Desde enero, se vendieron 51.750 unidades híbridas, un 265,4% más que en ocho meses de 2025, informó Acara. En tanto, las ventas de eléctricos puros aceleraron 882,1%, a 5166 patentamientos.
“Los productos y la tecnología existían. Ahora, el país está preparado para recibir hoy lo que es un auto eléctrico”, aseguró Santiago Peralta, gerente de Nuevos Proyectos de Prestige.
La empresa apunta a vender entre 300 y 400 unidades al año de smart, mismo volumen que tuvieron sus diminutos antecesores. Por sus valores, los modelos no entran con el cupo que habilitó el gobierno para importar unidades sin arancel siempre y cuando su precio FOB no supere los u$s 16.000. Eso hace que los smart compitan contra productos cuyos valores, en calle, rondan los u$s 30.000.
Sin embargo, no es a los chinos a donde apunta la marca. “Competimos en el segmento de alta gama. El competidor principal es Volvo. Vamos por ese lado”, aseguró Peralta.
No obstante, el ejecutivo anticipó que, para 2027, la marca podría aplicar al cupo. En ese sentido, la aspiración es importar el #2, sucesor del histórico smart biplaza que, ahora eléctrico, cuya versión conceptual se mostró en el Salón de Shanghai, en abril, y la comercial se presentará en octubre, durante el Mundial del Automóvil de París.

Luego, en diálogo con periodistas, Herrero le agregó voltaje al tema. “Es una opción producir smart en la Argentina”, aseguró.
“Los vehículos eléctricos con la evolución de la industria automotriz. El cupo, hoy, son 50.000 unidades; probablemente, algo más el año próximo. Para un mercado del volumen del argentino, no alcanzará. Muchas marcas que, hoy, se importan tendrán que localizar producción”, vaticinó.
No es algo dicho por casualidad. La fábrica de Virrey del Pino saltará a 20.000 unidades de Sprinter producidas este año, desde las poco menos de 16.000 de 2025. Para 2027, proyecta entre 22.000 y 24.000, muy cerca del techo histórico de actividad. Ya tiene aseguradas 10.000 órdenes de compra de Brasil. La instalación, que exporta el 70% de sus volúmenes, tiene capacidad para 30.000, operando a tres turnos (hoy está a dos).
Mientras suma alternativas del utilitario comercial Sprinter para seguir ganando mercados en el exterior (“Nuestra idea es ser la fábrica de trajes a medida que, por escala, Alemania no puede abastecer”, define Herrero), Prestige busca opciones para radicar nuevos modelos en el complejo Juan Manuel Fangio.
El objetivo es encontrar un producto para aprovechar la instalación industrial del predio donde se hacían camiones, hoy inactiva luego de que Mercedes-Benz Camiones y Buses se escindió como empresa independiente y construyó una fábrica propia en Zárate.
Por contrato, la prioridad es que sea un producto de Mercedes-Benz. Pero no hay exclusividad para eso. Prestige presupuestó el proyecto en u$s 400 millones de inversión. “Antes de fin de año, tendremos definiciones”, prometió Herrero.
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